Un drama lleno de sombras y constante zozobra envuelve al departamento del Huila tras completarse más de noventa días sin el menor rastro de un reconocido abogado y un influyente empresario de la región. Lo que inició como una reunión matutina de negocios captada por cámaras de seguridad, terminó convirtiéndose en un enigma alimentado por la violencia de los grupos armados ilegales que operan en el sur del país. Tras la reciente muerte en combate del jefe guerrillero que los mantenía en su poder, la única esperanza de las familias para conocer la verdad recae en el testimonio de tres combatientes que abandonaron las armas.

La última pista certera sobre el paradero del jurista Diógenes Sánchez Preciado y del ingeniero Charly Sebastián Ospina Marroquín se remonta al pasado 11 de mayo. Aquella madrugada, un vehículo de alta gama pasó a recoger al abogado en su residencia, iniciando una ruta incierta hacia la zona rural de la zona. Desde ese momento, la tierra parece habérselos tragado por completo, sumiendo a sus seres queridos en un doloroso limbo institucional.

El enigma del video y las contradictorias versiones familiares

Las imágenes obtenidas por los investigadores muestran con frialdad los instantes previos a la misteriosa evaporación de ambos hombres. A las 4:55 de la mañana, una camioneta Toyota Hilux de color blanco se estacionó con las luces de emergencia encendidas frente a la vivienda del abogado Sánchez. Segundos después, el profesional del derecho abordó la camioneta portando un bolso, saludando de forma cotidiana al conductor antes de emprender la marcha.

A pesar de la aparente normalidad registrada en el material audiovisual, las declaraciones de los allegados abren serios interrogantes. Mientras la familia del jurista sostiene que el empresario Ospina acudía con frecuencia a su domicilio para tratar temas profesionales, la esposa del ingeniero afirmó ante los medios que jamás había escuchado nombrar al jurista ni conocía vínculo alguno entre ellos. Esta falta de coincidencias mantiene perplejas a las autoridades.

A esta compleja situación se suma que ninguno de los dos profesionales había reportado intimidaciones previas ni exigencias dinerarias. La firma constructora del empresario, ampliamente reconocida en la región por operar plantas en municipios como Gigante y Pitalito, continuaba sus labores cotidianas sin contratiempos aparentes antes de su trágica partida.

Operación militar y el imprevisto giro en las investigaciones

Las labores de inteligencia militar habían determinado que las víctimas se encontraban retenidas por la estructura ‘Óscar Mondragón’ de la disidencia conocida como ‘Segunda Marquetalia’. El principal responsable de su cautiverio era señalado de ser Eider Quitora Olarte, alias ‘Alexis Perdomo’, un temido cabecilla con más de cinco años de trayectoria criminal en los departamentos de Huila y Caquetá.

Sin embargo, el destino de la investigación cambió radicalmente cuando las Fuerzas Militares reportaron el abatimiento de alias ‘Alexis Perdomo’ durante sangrientos combates desarrollados en la zona rural de Belén de los Andaquíes. La muerte del comandante rebelde generó momentos de profundo pánico entre las familias, quienes temieron que la posibilidad de ubicar a sus seres queridos quedara sepultada para siempre en la selva.

No obstante, la rendición voluntaria de tres colaboradores inmediatos del cabecilla muerto abrió una rendija de luz en medio de tanta oscuridad. Estos hombres, que decidieron entregarse a las tropas de la Novena Brigada en el sur del Huila, manejaban información privilegiada de los campamentos guerrilleros.

Los tres testimonios clave que están bajo custodia militar

Entre los desmovilizados se encuentran alias ‘Fierro’, hombre de confianza de la seguridad personal del jefe abatido y experto en explosivos; alias ‘Calichecho’, señalado de participar en incursiones armadas y homicidios selectivos; y alias ‘Reinel Rivera’, encargado de coordinar el cobro de extorsiones a comerciantes y ganaderos de la zona.

De acuerdo con la información preliminar, estos tres hombres habrían estado presentes el día en que el abogado y el ingeniero ingresaron al territorio bajo control de los insurgentes. Por esta razón, se han convertido en los únicos testigos capaces de precisar las condiciones actuales de las víctimas o revelar la ubicación exacta donde fueron trasladados.

Frente a la angustia de las familias por entrevistarlos directamente, los mandos del Ejército explicaron que existen rigurosos protocolos de protección y reserva sumarial. Las declaraciones exhaustivas, que pueden prolongarse durante varias jornadas, están siendo procesadas minuciosamente para ser remitidas formalmente a los fiscales asignados al caso.

Un contexto marcado por la presencia del conflicto armado

La región donde ocurrieron los hechos ha sido históricamente un corredor estratégico para los grupos al margen de la ley debido a su geografía montañosa y la interconexión entre el centro y el sur de Colombia. El grupo insurgente de la Segunda Marquetalia ha buscado consolidar su presencia mediante el financiamiento forzado y la imposición de barreras de movilidad a la población civil.

El historial del abatido alias ‘Alexis Perdomo’ refleja el grado de peligrosidad de la estructura que cometió la retención. Tras haber transitado por distintas facciones rebeldes como la comisión ‘Sonia la Pilosa’ y la ‘Fernando Díaz’, este hombre ejercía un control despótico en municipios clave del Huila como Acevedo, Suaza y Rivera.

La fe inquebrantable de dos familias en busca de respuestas

A pesar del dolor que genera el paso de los días sin noticias concretas, los allegados de Diógenes Sánchez Preciado y Charly Sebastián Ospina Marroquín se aferran a la esperanza de que las confesiones de los reinsertados permitan cerrar este amargo capítulo. Para ellos, la justicia divina y el trabajo técnico de las autoridades son la última trinchera contra la impunidad.

El expediente sigue activo y en permanente desarrollo. Las autoridades avanzan en la verificación de los datos entregados por los disidentes, mientras la comunidad del Huila permanece en vilo esperando el retorno con vida de dos de sus ciudadanos trabajadores.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.