La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha tomado una decisión sin precedentes que sacude a una de las embotelladoras de Coca-Cola en La Calera. Esta medida drástica restringe severamente el uso de agua, marcando un antes y un después en la gestión ambiental del país. La autoridad ambiental ha reducido drásticamente el caudal autorizado, acortado el tiempo de la concesión y reforzado las obligaciones ambientales, basándose en estudios técnicos alarmantes.
La decisión, contenida en la Resolución 347 de 2026, niega la prórroga para el uso de tres de los siete manantiales que explotaba Industria Nacional de Gaseosas S.A.S. (Indega). Además, establece nuevas y rigurosas restricciones sobre los puntos restantes, todo en un contexto de creciente preocupación por la disponibilidad futura del recurso hídrico en la región.
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El Golpe al Gigante: ¿Por Qué la CAR Intervino?
Indega, vinculada a Coca-Cola, ya no podrá utilizar los pozos 5, 6 y 7, ubicados en el predio Los Cerritos. En contraste, la CAR autorizó la continuidad del aprovechamiento en los pozos 1, 2, 3 y 4, localizados en el predio San José, pero con condiciones mucho más estrictas.
Como resultado directo de esta intervención, el volumen de captación ha sido reducido de 3,2 litros por segundo a 1,9 litros por segundo, lo que representa una impactante disminución cercana al 42%. Adicionalmente, la autoridad ambiental ha reducido el tiempo de la concesión de 10 a solo 5 años, condicionando su continuidad al cumplimiento de nuevas y exigentes pautas técnicas y ambientales.

La Alerta Climática que Cambió el Juego
El director de la CAR, Alfred Ballesteros, ha sido enfático: la decisión se sustenta exclusivamente en criterios técnicos basados en estudios de balance hídrico y proyecciones climáticas. Aunque no se detectó una afectación directa actual al abastecimiento de agua para las comunidades, existe un riesgo futuro inminente debido a la variabilidad climática.
Los análisis incorporaron escenarios históricos, secos y lluviosos, así como proyecciones que advierten una posible reducción de hasta el 23% en la oferta hídrica de la cuenca del río Bogotá a mediano plazo. Estos datos, respaldados por estudios académicos, obligaron a la CAR a adoptar un enfoque preventivo. «Nuestro deber como autoridad ambiental es prever los escenarios futuros asociados a los efectos del cambio climático», sentenció Ballesteros.

Agua para Todos: La Prioridad Innegociable
Uno de los pilares fundamentales de esta decisión es la prioridad absoluta del agua para consumo humano. La CAR ha reiterado que la normativa colombiana es clara: este uso debe prevalecer siempre sobre actividades productivas o industriales. Solo los excedentes del recurso hídrico pueden destinarse a usos como el de una embotelladora.
Esta medida busca activamente prevenir posibles conflictos socioambientales que podrían surgir de una eventual escasez. La entidad advierte que otorgar concesiones sin considerar el impacto del cambio climático podría agravar tensiones sociales e incluso generar problemas de orden público, una situación que la CAR busca evitar a toda costa.

Un Ojo en Cada Gota: Monitoreo Sin Precedentes
La resolución establece un esquema de vigilancia reforzada y sin precedentes sobre los manantiales autorizados. La empresa deberá instalar sistemas de medición en tiempo real para registrar el caudal extraído y reportarlo de forma continua a la Red Hidrometeorológica de la CAR. Además, se exigió la implementación de una estación hidrometeorológica con transmisión de datos por telemetría.
La autoridad ha advertido que cualquier incumplimiento, por mínimo que sea, podrá derivar en la revocatoria inmediata de la concesión. También se ha estipulado que, en caso de eventos críticos como sequías, contaminación o desastres naturales, la captación deberá suspenderse de forma inmediata, garantizando la protección del recurso.

El Precio de la Sostenibilidad: Nuevas Obligaciones
La CAR no solo restringe, sino que también impone un conjunto de medidas de compensación ambiental obligatorias para la empresa. Entre estas, destacan la adquisición de 53,4 hectáreas en ecosistemas de páramo y bosque altoandino para su conservación y la implementación de programas de restauración ecológica con especies nativas.
Además, se exige el desarrollo de un sistema alternativo de abastecimiento de agua para el acueducto de La Calera, utilizando los manantiales no prorrogados. La compañía también deberá desarrollar programas de educación ambiental, participación comunitaria y monitoreo de fauna, incluyendo la instalación de cámaras trampa en zonas boscosas. Según la CAR, estas obligaciones no son negociables, sino impuestas con base en criterios técnicos rigurosos.

¿Cuánto Vale el Agua? Un Debate Abierto
Durante la presentación de esta trascendental decisión, el director de la CAR aprovechó para cuestionar el esquema actual de cobro por uso del agua en Colombia. Señaló que las tarifas son irrisoriamente bajas y no reflejan el valor real del recurso ni los costos de su gestión ambiental. Este planteamiento abre un debate más amplio y necesario sobre la reforma de los instrumentos económicos relacionados con los recursos naturales, especialmente en un contexto de creciente presión sobre las fuentes hídricas.
Sin Influencias: La Decisión Firme de la CAR
La CAR ha sido enfática al aclarar que esta medida fue adoptada de manera completamente autónoma, negando cualquier injerencia del Gobierno nacional o del presidente Gustavo Petro. El caso ha generado un intenso debate público desde 2025, cuando se inició la evaluación de la prórroga de la concesión, en medio de cuestionamientos sobre el uso industrial del agua en zonas de vital importancia ambiental.
Con la entrada en vigor de la Resolución 347 de 2026, Indega deberá operar bajo condiciones mucho más restrictivas, con un acceso significativamente menor al recurso hídrico, un control institucional más estricto y nuevas obligaciones ambientales. La decisión no implica el cierre de operaciones, pero sí redefine drásticamente el alcance de la concesión bajo un enfoque preventivo, orientado a garantizar la sostenibilidad del recurso y la prioridad inquebrantable del abastecimiento humano.
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






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