En hechos aislados, Yohan Estiven Escobar Rodríguez, Daniel Alexis Lozano Calderón y una tercera persona que al cierre de edición no había sido identificada fueron ultimados con arma de fuego cuando departían en distintos establecimientos comerciales dedicados a la venta de licor en la zona rural y el casco urbano de la despensa agrícola del Huila. Los ataques volvieron a alterar la tranquilidad del municipio, dejando a la comunidad en medio de la preocupación y la incertidumbre.

Tres asesinatos sacudieron nuevamente a la despensa agrícola del Huila. Dos de los ataques se registraron con pocos minutos de diferencia en distintos establecimientos de la zona rural y el tercero tuvo lugar en el casco urbano, donde las víctimas fueron sorprendidas por hombres armados.

Se desconoce si existe alguna relación entre los casos, o si fueron perpetrados bajo una misma orden. Lo cierto es que los asesinos irrumpieron en cada lugar y perpetraron a sangre fría los crímenes.

Primer homicidio

El primer episodio se presentó en la vereda La Perdiz, en un establecimiento abierto al público conocido como estadero Los Potrillos.

Eran aproximadamente las 2:30 de la madrugada de ayer. A esa hora, mientras varias personas permanecían en el lugar consumiendo bebidas embriagantes, la tranquilidad de la madrugada terminó abruptamente.

Entre los asistentes se encontraba Yohan Estiven Escobar Rodríguez, de 20 años de edad. Según el reporte preliminar conocido por las autoridades, el joven permanecía dentro del establecimiento cuando un individuo desconocido se aproximó hasta donde estaba. La situación ocurrió en cuestión de segundos.

El sujeto habría sacado un arma de fuego y habría apuntado directamente contra Escobar Rodríguez. Sin mediar palabras, la habría accionado disparándole a quemarropa.

Entre la oscuridad y el caos

El ruido de las detonaciones provocó una reacción inmediata entre quienes se encontraban en el establecimiento. Algunos intentaron alejarse y buscar refugio, mientras que otros quedaron en medio de la confusión sin saber exactamente qué estaba ocurriendo.

Escobar Rodríguez cayó al piso después de recibir varios impactos de bala.

La escena que hasta pocos segundos antes estaba marcada por un ambiente de charla y copas, se transformó en un momento de angustia. Varias personas se acercaron para verificar el estado de salud del afectado, mientras otros daban aviso a las autoridades.

El atacante, entre tanto, habría aprovechado esos instantes para escapar del lugar sin dejar rastro de su paradero.

Desafortunadamente, Escobar Rodríguez sufrió heridas que terminaron siendo mortales.

La alerta a las autoridades

Aproximadamente a las 2:35 a. m., la Estación de Policía Algeciras recibió la llamada en la que se informaba sobre el ataque ocurrido en Los Potrillos.

Los uniformados realizaron las coordinaciones pertinentes para recopilar información con el fin de establecer cómo ocurrió este hecho. Cabe mencionar que por temas de seguridad las patrullas de vigilancia y de Policía Judicial no cuentan con la autorización para desplazarse fuera del casco urbano, debido a la presencia de las disidencias de las Farc y a los hostigamientos de los cuales ha sido ‘blanco’ la Fuerza Pública.

Dentro de las verificaciones se conoció que Yohan Estiven registraba dos anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) como indiciado por los delitos de hurto y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

Esta información será analizada por los peritos forenses dentro de las diferentes hipótesis que rodean este suceso. Precisamente, una de las primeras líneas investigativas apunta a un posible ajuste ilegal de cuentas, debido a su pasado.

El segundo ataque

Cuando todavía no había amanecido y las autoridades comenzaban a conocer las circunstancias del primer asesinato, otro hecho violento se registró en un punto diferente de la zona rural de Algeciras.

Esta vez, el escenario fue la gallera Guadalajara, ubicada en la vía que conduce hacia Las Morras.

El reloj se acercaba a las 3:00 a. m., cuando la quietud del establecimiento volvió a romperse por el sonido de un arma de fuego.

Allí se encontraba Daniel Alexis Lozano Calderón, quien, según la información preliminar, departía consumiendo bebidas embriagantes.

La dinámica habría sido similar a la registrada minutos antes: el agresor se acercó, sacó un arma de fuego, apuntó contra el joven y disparó.

Fue así como Lozano Calderón también terminó en el piso, rodeado por un charco de su propia sangre. En medio de los gritos, el agresor aprovechó para abandonar el sitio.

Sobre las 3:05 de la madrugada nuevamente la Estación de Policía recibió otra llamada en la que daban aviso sobre el lamentable acontecimiento.

El cadáver de Daniel Alexis fue trasladado a la morgue de la E.S.E. Hospital Municipal de Algeciras, donde también fue llevado el cuerpo de Yohan Estiven.

Tercer crimen

Anoche, sobre las 9:30 p.m., un ciudadano cuya identidad no había sido establecida al cierre de edición recibió impactos de bala cuando se encontraba compartiendo con conocidos en un bar de la Zona Rosa de Algeciras. En el mismo hecho resultó herida otra persona, que fue auxiliada y llevada en ambulancia al hospital de la localidad, donde quedó recibiendo atención médica.

¿Qué hay detrás?

Aunque la manera en que se produjeron los ataques llama la atención, las autoridades no han confirmado que los dos homicidios estén relacionados. Por ahora, los tres casos son investigados de manera independiente.

Las unidades de criminalística tendrán que establecer quiénes fueron los responsables, cómo llegaron hasta los establecimientos, qué ocurrió exactamente antes de cada ataque y hacia dónde huyeron los agresores después de disparar.

También deberán determinar si los victimarios actuaron solos o si contaron con apoyo para escapar.

Las autoridades buscan analizar los testimonios de las personas que permanecían en los establecimientos, para reconstruir los últimos minutos de vida de las víctimas.

Así van las cifras

Los dos nuevos casos también modifican el balance de violencia en el municipio. Con estos asesinatos, Algeciras llega a 21 homicidios en lo corrido de 2026.

La cifra genera preocupación al compararla con los 29 crímenes registrados durante todo el 2025. Esto significa que, entre enero y comienzos de septiembre de este año, el municipio ya acumula cerca del 72 % de todos los asesinatos contabilizados durante los 12 meses del año anterior.

Este dato adquiere mayor relevancia teniendo en cuenta que todavía restan menos de cuatro meses para finalizar el 2026.

La presencia de los grupos armados

Esta grave situación de seguridad está marcada por la presencia de estructuras armadas ilegales que disputan el control territorial y desarrollan diferentes actividades criminales.

La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre el riesgo que enfrenta la población de Algeciras por la disputa territorial de estructuras como el frente Iván Díaz, la compañía Alex Vargas y la Segunda Marquetalia. Entre las conductas identificadas se encuentran las extorsiones, las amenazas, las restricciones a la movilidad, los homicidios selectivos y otras formas de ejercer control sobre las comunidades.

No se descarta que alguna estructura armada sea la responsable de los asesinatos. La Policía deberá determinar si hubo participación de las disidencias y establecer quiénes ejecutaron los ataques y cuáles fueron los móviles que hay detrás de estos sucesos que dejan a la comunidad sumida en la preocupación y la incertidumbre.