La gramilla del estadio El Campín, en Bogotá, atraviesa un proceso de renovación y recuperación luego de la realización del concierto de BTS en la capital colombiana. Juan Carlos Salamanca, gerente general de Equiver, empresa encargada del mantenimiento del césped del escenario deportivo, explicó en entrevista con Noticias del Deporte, de La FM cómo se preparó el campo para el evento y cuáles son los trabajos que se adelantan para garantizar sus condiciones de competencia.

Un proceso que comenzó meses antes del concierto de BTS

De acuerdo con Salamanca, la preparación para el concierto de BTS comenzó aproximadamente ocho meses antes del evento. Equiver participó en diferentes mesas técnicas para conocer las características del montaje, las estructuras y las cargas que serían instaladas sobre el terreno de juego.

Uno de los principales retos fue la sombra que generaría el escenario, que llegaría a cubrir cerca del 80% de la gramilla. Ante este panorama, la empresa decidió aprovechar el evento para avanzar en una renovación del follaje del césped, proceso que hacía parte de un plan de mejoramiento que venía desarrollándose desde años anteriores.

El gerente explicó que la última renovación completa del follaje se había realizado en 2016. Además, El Campín ya contaba con un sistema híbrido de césped, reforzado con fibras, cuya primera etapa se había implementado previamente.

No se retiraron las raíces de la gramilla

Uno de los aspectos aclarados por Juan Carlos Salamanca fue que la gramilla no fue retirada completamente antes del concierto. El procedimiento consistió en realizar un raspado del follaje, conservando las raíces y las fibras del sistema híbrido.

Posteriormente, se instalaron plataformas especiales sobre el terreno para permitir el desarrollo del evento. Una vez terminó el concierto y fueron retirados los elementos utilizados para el montaje, Equiver comenzó una nueva fase de intervención.

Descompactación y renovación del césped

Entre los trabajos realizados después del concierto se encuentra la revisión de los niveles, la compactación y la permeabilidad del terreno. Según Salamanca, también se implementó maquinaria especializada proveniente de Inglaterra para realizar perforaciones e inyectar aire a presión en el suelo.

El objetivo es descompactar el terreno y recuperar sus condiciones de aireación, permitiendo que vuelva a tener una estructura adecuada para el crecimiento de la gramilla.

Paralelamente, Equiver trabajó durante varios meses en el cultivo del césped que sería utilizado para la renovación. La empresa cuenta con diferentes cultivos preparados para responder a las necesidades del estadio y, en esta oportunidad, comenzó con dos de ellos.

El Campín estrena una técnica de instalación de grandes rollos

Una de las novedades del proceso es la utilización de maquinaria especializada para cosechar el césped y convertirlo en grandes rollos que posteriormente son trasladados e instalados en el estadio.

Salamanca señaló que este procedimiento es utilizado habitualmente en escenarios deportivos de otros países y que esta fue la primera vez que se implementó de esta manera en Colombia.

Al momento de la entrevista, la instalación de los rollos de césped ya había superado el 50%. El objetivo de Equiver era finalizar la colocación rápidamente para posteriormente realizar trabajos de acomodación, revisión de las uniones y rodillado.

¿Cuándo estará lista la gramilla para jugar?

El gerente general de Equiver explicó que el nuevo césped puede ser utilizado antes de alcanzar su condición ideal. Los parámetros establecidos por organismos como FIFA y CONMEBOL contemplan aspectos como el rebote y la rodadura del balón, la velocidad del terreno, la altura de la gramilla y el torque necesario para que los jugadores tengan estabilidad.

Según Salamanca, las condiciones óptimas se alcanzan aproximadamente entre 15 y 20 días después de la instalación. Sin embargo, esto no significa que El Campín permanezca inhabilitado durante ese periodo.

La explicación es que el terreno puede comenzar a utilizarse con condiciones básicas de jugabilidad y mejorar progresivamente con el enraizamiento, la exposición al sol y la lluvia y los trabajos de mantenimiento.

El drenaje y la estructura del estadio están en buenas condiciones

Antes y después del concierto, Equiver realizó mediciones de topografía, compactación y permeabilidad. Salamanca aseguró que los resultados fueron positivos y que la estructura del terreno y el sistema de drenaje no presentaron problemas.

La recuperación continuará durante los próximos días con labores de aireación, control de la altura de corte, fertilización y mantenimiento, con el objetivo de que la gramilla de El Campín alcance progresivamente las condiciones ideales para la competencia futbolística.

De esta manera, Equiver busca que el estadio pueda recibir nuevamente partidos con un terreno de juego en óptimas condiciones, después de un proceso que, según explicó Salamanca, fue planificado con varios meses de anticipación al concierto de BTS.