El Pulso Legal que Sacudió los Cimientos de la Administración Municipal

En un giro cinematográfico que ha dejado boquiabiertos a los analistas políticos y jurídicos de la región, la Alcaldía de Neiva ha sufrido un revés que pocos vaticinaban. El epicentro de esta tormenta jurídica es Milton Guzmán Celis, el influyente presidente del Sindicato de Celadores y Trabajadores del Municipio de Neiva (Sintracedmun), quien acaba de ganar una batalla decisiva frente a las pretensiones del gobierno local de apartarlo de su cargo.

La administración del alcalde German Casagua Bonilla, a través de su robusta maquinaria jurídica, buscaba desesperadamente el levantamiento del fuero sindical de Guzmán Celis. El objetivo era claro: ejecutar una sanción de destitución derivada de un proceso disciplinario que lo señalaba por presuntas irregularidades graves. Sin embargo, lo que parecía un trámite legal inminente se convirtió en una lección de derecho procesal que dejó en evidencia las falencias probatorias de la parte demandante.

¿Falsificación o Persecución? El Corazón de la Controversia

La acusación que pesaba sobre los hombros del líder sindical no era menor. Se le señalaba de haber, presuntamente, falsificado una resolución administrativa que permitió a cerca de cuarenta empleados del municipio realizar retiros parciales de sus cesantías. Este acto, calificado como una falta gravísima, llevó a que en dos instancias disciplinarias se ordenara su destitución inmediata. Pero, ¿por qué si existía tal sanción, el juez decidió fallar a favor del trabajador?

La respuesta radica en la rigurosidad del sistema judicial colombiano. El juez Segundo Laboral del Circuito de Neiva, Álvaro Alexi Dussán Castrillón, fue enfático al señalar que para levantar un fuero sindical no basta con presentar el fallo sancionatorio. Se requiere un despliegue probatorio que permita al despacho verificar la legalidad y la justicia de la causa invocada, algo que, según el togado, la Alcaldía simplemente no hizo de manera satisfactoria.

Los Errores Fatales que Hundieron la Demanda de la Alcaldía

El equipo de defensa, liderado por el abogado Alexander Ortiz, supo capitalizar cada error estratégico de la administración municipal. Entre los puntos más críticos que llevaron al fracaso de la demanda se encuentran:

  • Falta de soporte probatorio integral: La Alcaldía solo presentó las decisiones disciplinarias finales, omitiendo el expediente completo que permitiera al juez valorar las pruebas de fondo.
  • Vicios de notificación: Se alegó que la resolución de ejecutoria no fue notificada debidamente a la defensa técnica, vulnerando el debido proceso.
  • Confusión normativa: La defensa argumentó que se aplicó la Ley 1952 de 2019 cuando, por la fecha de los hechos, correspondía la Ley 734 de 2002.
  • Ausencia de daño patrimonial: Se enfatizó que cada trabajador retiró su propio dinero y no hubo pérdida de recursos públicos.

«Este juzgado no puede someterse a simples descripciones; implica la revisión de cada actuación y de los elementos materiales que obraron en dicho trámite», sentenció el juez Dussán Castrillón, dejando claro que la justicia no actúa por inercia administrativa, sino bajo el rigor de la evidencia directa.

Un Triunfo que Fortalece el Movimiento Sindical

Para Alexander Ortiz, defensor de Guzmán Celis, esta decisión es un acto de justicia poética. Manifestó que su prohijado es inocente y que la sanción impuesta por la administración fue, desde todo punto de vista, exagerada y carente de sustento real. El abogado subrayó que no existe una condena penal ni una prueba caligráfica que vincule directamente al celador con la creación de los documentos cuestionados.

Este fallo no solo protege el empleo de Milton Guzmán Celis, sino que envía un mensaje contundente a las administraciones públicas sobre la importancia de respetar las garantías procesales de los líderes sindicales. La justicia laboral ha blindado el fuero del presidente de Sintracedmun, recordándole al poder ejecutivo que el debido proceso es una barrera infranqueable contra la arbitrariedad.

Por ahora, la Alcaldía de Neiva ha apelado la decisión, buscando una segunda oportunidad en una instancia superior. Sin embargo, el primer asalto ha quedado en manos del sindicato, dejando una pregunta en el aire: ¿Logrará la administración subsanar sus errores probatorios o estamos ante el fin de uno de los procesos disciplinarios más mediáticos de la ciudad? La moneda sigue en el aire, pero el liderazgo de Guzmán Celis sale más fortalecido que nunca.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.