El Gobierno Nacional sancionó la Ley 2578 de 2026, que declara el Día de Nuestra Señora del Rosario como conmemoración de obligatorio cumplimiento. El primer descanso se trasladará al lunes 13 de julio. Como reflexión ante este nuevo festivo, monseñor Marco Antonio Merchán, obispo de la Diócesis de Neiva, hizo un llamado a recuperar el sentido espiritual y de unidad familiar ante la polarización del país.

Hernán Guillermo Galindo M

hernan.galindo@lanacion.com.co

A partir de este año, Colombia contará con un nuevo día festivo en su calendario. El Gobierno Nacional sancionó la Ley 2578 del 1 de junio de 2026, mediante la cual se declara el 9 de julio como el Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia, estableciendo descanso remunerado para los trabajadores de los sectores público y privado en todo el territorio nacional.

La norma, que comenzó a regir tras su promulgación, busca vincular oficialmente al Estado con los 440 años de la renovación de la imagen de la Virgen, ocurrida el 26 de diciembre de 1586, así como honrar los 216 años de Chiquinquirá como Villa Republicana y los 40 años de la visita del papa San Juan Pablo II al municipio boyacense.

¿Cuándo será el primer festivo?

De acuerdo con la Ley 51 de 1983, que regula el traslado de los festivos, aunque la conmemoración religiosa se celebra cada 9 de julio, este año, el descanso remunerado se correrá al lunes 13 de julio. La disposición aplica para todos los trabajadores del país, sin distinción, y será de obligatorio cumplimiento en ambos sectores.

“Todos los trabajadores, tanto del sector público como del sector privado, tienen derecho al descanso remunerado por la celebración de carácter religioso”, señala el artículo 6 de la nueva ley.

¿Qué dice la Iglesia católica?

Para la Iglesia católica en Colombia, la declaración de este festivo representa un motivo de alegría, pero también un llamado de atención. Así lo sostuvo monseñor Marco Antonio Merchán Ladino, obispo de la Diócesis de Neiva, quien expresó su satisfacción por el reconocimiento nacional, pero advirtió sobre el riesgo de vaciar la fecha de su significado espiritual.

“Para nosotros, como Iglesia que peregrina en Neiva, es una alegría grande este reconocimiento de la fiesta de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Ojalá, no se tome el festivo simplemente como, hemos caído en esa tradición, del descanso, que es importante, pero a veces se nos olvida cuál es el sentido de esa festividad”, manifestó el prelado.

Merchán Ladino recordó el contexto histórico de este reconocimiento: desde el 26 de diciembre del año 1586 cuando se renovó el cuadro de la Santísima Virgen María. “Y en torno a esa renovación se empezó a crear la peregrinación y los valores propios de nuestra identidad cristiana y el afecto especial por nuestra Madre Santísima, la Virgen María, que no solamente han forjado el corazón de nosotros como cristianos, sino también el corazón de nuestra nación colombiana, que en torno a esa devoción ha venido creciendo”, agregó.

Luego, el primero de septiembre de 1810, su declaratoria como villa republicana, que también reconoce a Chiquinquirá como un lugar de una importancia grande para los colombianos.

“Y esto todo fue ratificado con la visita que realizó el Santo Padre, el Papa San Juan Pablo II, ya hace 40 años a este lugar para reconocer también esa presencia dulce, amorosa, misericordiosa de la Santísima Virgen María, como madre y reina de todos los colombianos. De manera que nuestro sentimiento es de alegría por este momento”, añadió.

Monseñor Merchán aprovechó la coyuntura para lanzar un mensaje de unidad nacional en medio de la polarización política que atraviesa el país: “Quiera Dios que la Santísima Virgen María sea un puente de unidad, un elemento que por nuestra fe nos lleve a renunciar a la violencia, a las palabras hirientes, y nos lleve a reunirnos nuevamente como lo que somos: una gran familia, la gran familia de los hijos de Dios que peregrina en Colombia y que buscamos el bien y la unidad para nuestra patria”.

“Ojalá, rescatemos esos valores de unidad, fraternidad, solidaridad y servicio que tanta falta nos hacen en este momento”, concluyó el obispo de Neiva.

Monseñor Marco Antonio Merchán, sostuvo que es una alegría grande este reconocimiento de la fiesta de Nuestra Señora de Chiquinquirá. /Foto: Redes Sociales.

Una devoción de más de cuatro siglos

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá es reconocida como patrona de Colombia desde hace siglos, y su imagen, que reposa en la Basílica de Chiquinquirá (Boyacá), es uno de los principales destinos de peregrinación católica en el país. La tradición se remonta al llamado “milagro de la renovación” de 1586, cuando la pintura de la Virgen recuperó milagrosamente sus colores tras permanecer deteriorada.

Con esta nueva ley, Colombia suma un día más a su lista de 19 festivos anuales, y busca rescatar el valor religioso, histórico y cultural de una de las tradiciones marianas más arraigadas en el corazón de los colombianos.

El primer festivo por la Virgen de Chiquinquirá se celebrará el lunes 13 de julio de 2026.