A menos de un mes para las cruciales elecciones al Congreso, los partidos políticos colombianos intensifican sus estrategias. El objetivo es claro: conquistar a la ciudadanía y asegurar una mayoría decisiva tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.Entre las colectividades que aún gozan de un respaldo significativo, según recientes encuestas de opinión, se encuentra el Centro Democrático. Esta fuerza política, emblemática en el panorama nacional, está liderada por el influyente expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Uribe Vélez, quien fungió como mandatario entre 2002 y 2010, busca regresar al legislativo, un espacio que ya ocupó en varios periodos anteriores. Su trayectoria incluye etapas como senador en 1986-1990, 1990-1994, 2014-2018 y 2018-2020.Fue precisamente en su último periodo cuando renunció a su curul. La decisión se tomó en medio de un proceso judicial por presuntos delitos de soborno a testigos y fraude procesal, que en aquel momento lo llevó a una medida de detención domiciliaria.

Álvaro Uribe ocupa el puesto 25 en la lista al Senado del Centro Democrático - crédito Centro Democrático/Colprensa

Actualmente, el expresidente ocupa el puesto 25 en la lista cerrada al Senado de su partido. Esta posición estratégica obliga al Centro Democrático, hoy en la oposición al Gobierno de Gustavo Petro, a redoblar sus esfuerzos.Expertos en materia electoral han lanzado una seria advertencia: la ubicación de Uribe podría poner en riesgo su regreso al Congreso. Algunos cálculos sugieren que, para asegurar su escaño directamente, el partido necesitaría superar los tres millones de votos.

El partido fija como meta superar los cuatro millones de votos para garantizar el escaño de Uribe en el Congreso colombiano - crédito Colprensa

Para contextualizar esta cifra, basta comparar los resultados de 2022. En aquella jornada, el Pacto Histórico, ganador de la contienda legislativa, sumó 2,8 millones de sufragios, lo que le valió 20 curules en el Senado.En contraste, el Centro Democrático apenas alcanzó 1,9 millones de votos en esas mismas elecciones. Este resultado les permitió obtener solamente 13 escaños, una diferencia considerable que subraya el desafío actual.

Juan Espinal manifiesta su disposición a renunciar al Senado para facilitar el ingreso de Álvaro Uribe si el partido solo obtiene 24 curules - crédito @Juan_EspinalR/X

Frente a este complejo escenario, una estrategia audaz ha comenzado a circular dentro del Centro Democrático. Se trata de la posible renuncia de los candidatos mejor posicionados en la lista, aquellos que están por encima de Uribe Vélez.El objetivo de esta maniobra sería asegurar la permanencia del expresidente en el Congreso por los próximos cuatro años. La propuesta busca optimizar las probabilidades de que una de las figuras más representativas del partido regrese al legislativo.El actual representante a la Cámara, Juan Espinal, ya ha expresado su total disposición. Afirmó sin dudar que dejaría su lugar en la Cámara Alta si eso garantizara el ingreso del exmandatario.

El congresista aseveró que entregaría su curul para que el expresidente llegue al legislativo - crédito @Juan_EspinalR/X

«La respuesta es obvia, no lo dudaría ni un segundo. ¿Dónde le firmo? Nadie se negaría a renunciar (…) si llegamos a 24 senadores estaré listo para que Álvaro Uribe Vélez regrese al Congreso», indicó Espinal en diálogo con Semana, mostrando su lealtad.Por el momento, el resto de los aspirantes al Senado del Centro Democrático no se han pronunciado. La posibilidad de renunciar a su espacio para facilitar la llegada del expresidente Álvaro Uribe sigue siendo un tema de debate interno.

La Tormenta Perfecta: Oleada de Renuncias Agita al Centro Democrático

Más allá de las estrategias electorales, el Centro Democrático sigue azotado por profundos problemas internos. La salida de figuras clave y las controversias amenazan con fracturar aún más la colectividad.

La senadora explicó que su partido no la dejó participar en la contienda legislativa - crédito Senado

La senadora María Fernanda Cabal ya anunció su retiro tras denunciar supuestas irregularidades en la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial. A esto se suma el conflicto por la conformación de la lista cerrada al Congreso.Esta situación ha provocado la salida de varias figuras representativas, evidenciando una crisis de liderazgo y cohesión. Las divisiones internas están pasando factura en un momento crucial.Un claro ejemplo es la senadora Paola Holguín, quien manifestó que su exclusión no fue por los tiempos de cierre de listas. Aseguró que se debió a una rotunda falta de apoyo institucional dentro del partido.»No me quedé por fuera porque la decisión fuera tarde. Me quedé por fuera porque no me quisieron adentro. Lo digo por una cosa simple: cuando se eligió a la candidata (Paloma Valencia), todavía había tiempo para que nosotros pudiésemos ir al Senado, pero el partido no me dejó», declaró a Semana.

El exsenador también quedó excluido de la lista al Centro Democrático - crédito carlosfelipemejia/Instagram

Las consecuencias de estas divisiones se extienden incluso a la candidatura internacional. Un informe reveló que, bajo la coordinación de Fabio Andrade y Andrés Franco, la dirección vetó la aspiración de Sofy Casas para encabezar la lista por los colombianos en el exterior.Finalmente, Alejandro Murcia, quien había sido designado, renunció a su postulación a solo 30 días de las elecciones. Este movimiento dejó a la colectividad sin representante en un segmento electoral clave.La controversia por el control centralizado de las listas ha desatado una verdadera hemorragia de talentos. Destacan los casos de Carlos Felipe Mejía, exsenador y fundador de Defensores de la Patria, quien renunció en noviembre de 2025 tras ser excluido.Razones similares motivaron la dimisión de Alejandro Corrales, quien oficializó su salida el 10 de diciembre de 2025. Corrales asumió la coordinación de Salvación Nacional en Risaralda, marcando otro punto de fuga.La situación de José Vicente Carreño, senador de Arauca, genera especial incertidumbre. Pese a sumar casi 50.000 votos en las elecciones pasadas y contar con el respaldo de familias de veteranos, quedó relegado a la posición 19 de la lista cerrada.Su permanencia en el Congreso es ahora incierta, lo que causa una profunda inquietud entre sus numerosos seguidores. Esta movida estratégica del partido ha dejado a uno de sus baluartes en una posición precaria.Con todas estas fracturas, el Centro Democrático no solo enfrenta la fuga de dirigentes y referentes clave. Además, corre el grave riesgo de debilitar drásticamente su viabilidad electoral de cara a las próximas elecciones legislativas y presidenciales.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.