Para el representante a la Cámara por el Huila, Julio César Triana (Cambio Radical), los colombianos están “cansados de que quienes se esconden detrás de una capucha para vandalizar terminen en la impunidad”.

Por eso ayer, junto al representante Jaime Ignacio Arizabaleta Fajardo (Centro Democrático), radicó un proyecto de ley para que los encapuchados que cometan actos vandálicos en las manifestaciones, “asuman todo el peso de la justicia con penas de 54 a 96 meses de prisión y multas de 50 a 200 salarios mínimos”.

Según el congresista huilense, “¡Al agravar las penas, estos delitos no serían excarcelables como sucede hoy!”.

Además, en el proyecto también se incluye la utilización de artefactos contra bienes del Estado, lo cual agravaría la pena. “Si se utilizan explosivos o artefactos peligrosos, o los ataques recaen sobre colegios, hospitales o infraestructuras de servicios públicos, la pena podrá aumentar hasta 160 meses”.

El representante aclara que no busca estigmatizar la protesta. “Ojo: acá no se criminaliza la capucha ni el derecho a protestar. Se sanciona a quienes la utilizan para vandalizar”, aseguró.

Por su parte, el representante Jaime Ignacio Arizabaleta Fajardo lo resume como una mala noticia para los “capuchos”, dijo.

“Hoy es un gran paso para Colombia; una pésima noticia para los capuchos. El proyecto consiste en sancionar penalmente el ocultamiento de identidad para cometer actos vandálicos en medio de protestas. Algunos dirán que estoy en contra de la protesta, al revés; con esto lo que estoy haciendo es darle herramientas a la fuerza pública para garantizar la protesta pacífica. Yo le pregunto a los colombianos, porque el 100% de quienes me escuchan hemos salido a manifestarnos con el rostro descubierto, nunca nos hemos encapuchado. Así que esto no va en contravía del derecho a la protesta”.

El proyecto ahora inicia su trámite en el Congreso de la República.