La Selección Colombia se prepara para un crucial ciclo de encuentros amistosos en el mes de noviembre, con la mira puesta en afinar detalles y consolidar su plantilla de cara a las Eliminatorias y el Mundial de 2026. Bajo la dirección técnica de Néstor Lorenzo, la ‘Tricolor’ se medirá ante dos rivales de exigencia física: Nueva Zelanda y Australia. Ambos partidos se disputarán en territorio estadounidense, específicamente el sábado 15 y el martes 18 de noviembre, respectivamente, en sedes aún por confirmar.

Los jugadores convocados por Lorenzo ya se encuentran concentrados en Estados Unidos, listos para iniciar la fase de entrenamientos que precederá a estos compromisos. La expectación es alta, no solo por el rendimiento del equipo, sino por las valoraciones que el cuerpo técnico realizará sobre cada futbolista.

En una reciente conversación con Caracol TV, el estratega argentino Néstor Lorenzo desveló la estrategia y los objetivos principales detrás de la elección de estos adversarios. «Nos enfrentaremos a dos selecciones muy fuertes en lo físico, muy dinámicas e intensas», explicó Lorenzo, destacando la robustez de los rivales. Añadió que Australia, en particular, «es un equipo más experimentado que ha competido en Asia para mejorar, y poseen diferentes sistemas tácticos, lo que las convierte en pruebas muy buenas y exigentes para nosotros».

Más allá de la competitividad de los rivales, el director técnico enfatizó el rol fundamental de estos duelos en la configuración del futuro equipo. «Estos juegos serán claves para ir perfilando una posible lista y observar a los mismos jugadores en diferentes contextos», afirmó. Subrayó la naturaleza cambiante del fútbol y la actualidad de los jugadores: «De aquí a junio queda mucho tiempo y la situación para varios futbolistas puede cambiar. Por ello, probaremos variantes, tal como lo hicimos en la fecha anterior, y esta ocasión no será la excepción».

Lorenzo también abordó la importante cuestión de la rotación y la integración de nuevos talentos. Ante la pregunta sobre la posibilidad de alinear una titular completamente nueva o una mezcla, el entrenador fue claro en su filosofía. «Cuando un jugador no ha tenido mucha participación, es mi responsabilidad ofrecerle un contexto favorable», señaló. Explicó que «si se arma un equipo completamente nuevo, resulta más difícil identificar los problemas o evaluar el desempeño individual».

Por ello, la estrategia de Lorenzo consiste en una amalgama equilibrada: «Tratamos de combinar a los novatos con los jugadores más experimentados. Esto asegura que las asociaciones dentro del campo no sean completamente nuevas, permitiendo que se generen y mantengan buenos circuitos de juego». Finalmente, el técnico sentenció con una declaración que encapsula el espíritu competitivo de la Selección Colombia: «Queremos ganar cada partido. Aquí no existen los amistosos, y armaremos cada equipo para los partidos de la mejor manera posible, siempre buscando la victoria». Estos encuentros, por tanto, trascienden la etiqueta de ‘amistosos’ para convertirse en auténticos laboratorios de prueba y consolidación en el camino hacia la máxima cita del fútbol mundial.