Desde hace más de tres décadas, la Lista Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas ha sido una herramienta esencial para visibilizar la cruda realidad que enfrentan millones de cristianos en el planeta. Este informe anual detalla y clasifica los 50 países donde seguir a Jesús conlleva el mayor riesgo de violencia y discriminación.La elaboración de este estudio se fundamenta en rigurosas investigaciones de campo, realizadas por expertos en libertad religiosa. Su objetivo principal es comprender las necesidades apremiantes de la Iglesia perseguida y movilizar a la comunidad global para orar, acompañar y ofrecer apoyo espiritual a quienes sufren por su fe.
LE PUEDE INTERESAR: Trump ordena ataque ‘poderoso y mortal’ contra ISIS en Nigeria por persecución cristiana
Orar por los cristianos perseguidos es un acto de solidaridad que les recuerda que no están solos, incluso en las circunstancias más adversas. Esta misma convicción impulsó al Hermano Andrés, fundador de Puertas Abiertas, quien hace más de 70 años inició su labor llevando Biblias de forma clandestina tras el Telón de Acero.Dentro de los 50 países evaluados en la lista, diez naciones específicas concentran los niveles más extremos y preocupantes de persecución cristiana.

Irán
En Irán, el cristianismo es percibido como una amenaza directa de influencia occidental. Las iglesias domésticas son objeto de frecuentes allanamientos y los creyentes, especialmente aquellos conversos del islam, son arrestados bajo acusaciones de atentar contra la seguridad nacional.El reciente conflicto con Israel ha exacerbado la represión, resultando en detenciones masivas y falsas acusaciones de espionaje. Incluso las comunidades cristianas históricas, armenias y asirias, padecen discriminación laboral, legal y social, forzando a miles de cristianos a huir del país cada año.
Libia
La ausencia de un gobierno central efectivo ha transformado a Libia en un territorio dominado por milicias islamistas y redes criminales. Aunque ha descendido un puesto en la clasificación, sigue siendo uno de los entornos más peligrosos para los cristianos.Los creyentes libios, junto con los inmigrantes cristianos africanos, son víctimas de secuestros, torturas, esclavitud y asesinatos. Muchos pierden la vida intentando escapar a través de las peligrosas rutas del mar Mediterráneo.
Pakistán
En Pakistán, la draconiana ley de blasfemia constituye una de las mayores amenazas para la comunidad cristiana. Una acusación, a menudo infundada, puede desencadenar ataques violentos masivos, linchamientos y la devastación de barrios enteros.La mayoría de los cristianos pertenecen a castas consideradas «intocables» y son sometidos a condiciones de explotación laboral. Los conversos del islam enfrentan una doble persecución, tanto de sus propias familias como de grupos extremistas.
Nigeria
Nigeria se mantiene como el país más violento del mundo para los cristianos, donde grupos terroristas como Boko Haram, el Estado Islámico en África Occidental y milicias fulani atacan implacablemente aldeas cristianas. Esto provoca miles de muertes y desplazamientos anuales.En el norte, la sharia rige en doce estados, relegando a los cristianos a una ciudadanía de segunda clase. La violencia se ha extendido preocupantemente hacia el sur, agravando una ya crítica crisis humanitaria y religiosa.
Siria
Siria ha regresado al top 10 de países con mayor persecución tras un drástico incremento de la violencia. Tras la caída del régimen de Bashar al-Assad en 2024, el control del país ha recaído en Hay’at Tahrir al-Sham, un grupo con profundas raíces en Al Qaeda.Los cristianos se encuentran atrapados entre conflictos armados, un extremismo islámico creciente y ataques directos a sus lugares de culto, como el trágico suceso de Damasco en junio de 2025.
Eritrea
Eritrea es uno de los países más herméticos del mundo, donde el Gobierno solo reconoce cuatro confesiones religiosas, dejando a la mayoría de las iglesias cristianas operando fuera de la ley.Los creyentes padecen redadas violentas, encarcelamientos indefinidos y una vigilancia constante. El servicio militar obligatorio e indefinido exacerba aún más las condiciones de persecución.
Sudán
Tras el golpe militar de 2021 y el estallido de la guerra civil en 2023, Sudán atraviesa una grave crisis humanitaria y religiosa. El restablecimiento de leyes islámicas ha intensificado significativamente la persecución.Numerosas iglesias han sido destruidas, ocupadas o utilizadas con fines militares. Cristianos históricos y conversos sufren arrestos arbitrarios, violencia y desplazamientos forzados.
Yemen
El colapso del Estado y la prolongada guerra han convertido a Yemen en un lugar extremadamente hostil para los cristianos, la mayoría de los cuales son conversos del islam.La apostasía se castiga con la pena de muerte, obligando a los creyentes a vivir su fe en el más absoluto secreto. Muchos enfrentan divorcios forzados, la separación de sus hijos y la exclusión de la ayuda humanitaria esencial.
Somalia
En Somalia, practicar el cristianismo es una tarea casi imposible. La Constitución prohíbe la conversión del islam, y la sharia se aplica rigurosamente en todo el país.El grupo extremista Al-Shabaab controla vastas zonas y ejecuta públicamente a quienes sospecha de ser cristianos. La presión familiar y tribal obliga a los creyentes a mantener su fe completamente oculta.
Corea del Norte
Durante más de dos décadas, Corea del Norte ha permanecido inalterable como el país más peligroso del mundo para los cristianos. La posesión de una Biblia o la mera profesión de la fe puede acarrear la ejecución inmediata o el internamiento en campos de trabajo forzado.Aunque el régimen exhibe iglesias en Pyongyang como una fachada propagandística, la adoración real está estrictamente prohibida. La Iglesia clandestina sobrevive en un silencio absoluto, con oraciones susurradas y pasajes bíblicos memorizados, resistiendo bajo la «ley contra el pensamiento reaccionario» de 2020 que endureció aún más las sanciones.
LEA MÁS: Estados Unidos Asume Control Administrativo Temporal de Venezuela Tras Captura de Maduro
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






Comentarios