La población de hipopótamos en Colombia ha explotado de forma alarmante, pasando de cuatro ejemplares traídos por Pablo Escobar en 1981 a cerca de 200 en la actualidad. Este crecimiento descontrolado proyecta cifras superiores a los mil animales para 2035, si no se actúa con urgencia.Esta proliferación desmesurada ha desatado un grave conflicto ambiental en la cuenca del Magdalena Medio. Sin depredadores naturales, estos «hipopótamos de Escobar» representan una amenaza creciente para el ecosistema local y la seguridad de las comunidades.

El control de esta especie invasora es un desafío técnico y económico enorme, complicado por el arraigo que han generado en algunas comunidades y su estatus internacional de protección. La situación ha puesto en jaque la capacidad del país para manejar una crisis ecológica sin precedentes.

Hipopótamo visto en las orillas del río Magdalena - crédito Colprensa

Ante la magnitud del problema, el Ministerio de Ambiente colombiano adoptó la Resolución 0774 en junio de 2024. Este documento oficial establece un plan para la «Prevención, Control y Manejo de la especie Exótica Invasora Hipopótamo común», buscando frenar su expansión.Sin embargo, la implementación de estas medidas ha sido duramente criticada. El documentalista y ambientalista Nicolás Ibargüen denunció la «inoperancia» gubernamental, presionando por una «Solución final» y elaborando un video viral que ha puesto el foco en la urgencia.

Una Propuesta Millonaria desde Asia para Salvar Colombia

La iniciativa de Ibargüen ha logrado captar la atención internacional. Propone el traslado masivo de hipopótamos a Vantara Animal Kingdom, un santuario en la India operado por la poderosa familia Ambani, considerada la más rica de Asia.Ibargüen visitó el santuario y confirmó su compromiso ético y sus capacidades técnicas inigualables para el rescate y protección animal. Vantara, con más de 14.000 hectáreas y el hospital veterinario más grande de Asia, ofreció asumir todos los costos para reducir la población de hipopótamos colombianos a menos de 30 en cinco años.

La población de hipopótamos en Colombia se ha multiplicado de manera alarmante en las últimas décadas, alcanzando cifras que hoy oscilan entre 180 y 200 individuos según el conteo de 2024 realizado por el Ministerio de Ambiente, el Instituto Humboldt y la Universidad Nacional - crédito Fernando Vergara/AP

La propuesta encontró un inicial interés en el Ministerio de Ambiente bajo la exministra Sussana Muhamad. No obstante, el cambio de liderazgo a Lena Yanina Estrada frenó los avances, sumiendo el proyecto en un limbo burocrático.Ibargüen, junto a la senadora animalista Andrea Padilla y el abogado Luis Domingo Gómez, logró reabrir el diálogo con la Presidencia. El presidente Gustavo Petro anunció públicamente haber recibido la oferta, mencionando el regreso de los hipopótamos «de donde habían venido».Pese al anuncio presidencial, Ibargüen lamenta la falta de respuesta posterior, calificándola como una «oportunidad perdida». Para él, esta inacción podría ser la última chance real de una solución estructural a un problema que crece día a día.El plan de Vantara es integral y humano: excluye la caza, prioriza la esterilización, traslados locales e intercontinentales, creación de santuarios y control hormonal. Además, busca involucrar activamente a las comunidades afectadas.La disputa política y la lentitud en la toma de decisiones mantienen en vilo a las comunidades del Magdalena Medio, quienes conviven con una especie exótica que nunca debió estar allí. Colombia enfrenta uno de sus mayores desafíos ambientales, con una solución prometedora esperando ser aprobada.

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