Founders Fund, la firma de capital de riesgo reconocida por Peter Thiel por respaldar empresas «de cero a uno», aquellas que no solo mejoran ideas existentes sino que crean algo completamente nuevo, ha realizado una apuesta audaz. Su portafolio incluye gigantes como Facebook, SpaceX y Palantir. Su última inversión se centra en una innovadora startup neozelandesa que equipa al ganado con collares inteligentes alimentados por energía solar. Esta compañía, Halter, cerró recientemente una ronda de financiación Serie E de 220 millones de dólares, alcanzando una valoración de 2 mil millones de dólares, con Founders Fund liderando la inversión. Halter no encaja en los titulares tecnológicos tradicionales, pues no involucra IA agéntica ni robots humanoides. Sin embargo, aborda un problema masivo y en gran parte sin resolver: cómo gestionar ganado disperso en algunos de los terrenos más remotos del planeta sin recurrir a perros, caballos, motos o helicópteros.
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Craig Piggott, el fundador y CEO de 30 años de Halter, ha dedicado nueve años a encontrar una respuesta efectiva. Según Piggott, en una reciente entrevista con TechCrunch, «si se gestiona una granja basada en pastoreo, ya sea lechera o de carne, la variable más importante es cómo se gestiona la productividad de la tierra». Las cercas son la clave para controlar dónde pastan los animales y cómo se permite que la tierra descanse. Poder hacer esto virtualmente tiene un enorme sentido. El sofisticado sistema desarrollado por Halter combina un collar alimentado por energía solar, una red de torres de baja frecuencia y una aplicación para smartphone. Esto permite a los ganaderos crear cercas virtuales, monitorear cada animal las 24 horas del día y mover sus rebaños sin necesidad de abandonar la granja. El ganado es entrenado para responder a señales de audio y vibración del collar, un proceso que Piggott compara con los pitidos de un coche al acercarse a una pared al aparcar.[IMAGEN 1]La mayoría de los animales, asegura, aprenden a interactuar con una cerca virtual en tan solo tres ocasiones. Después de este breve período de adaptación, los ganaderos pueden guiarlos y desplazarlos únicamente mediante sonido y vibración. El collar inteligente de Halter va mucho más allá del simple pastoreo. Al estar siempre activo y recopilar datos de comportamiento de manera continua, también rastrea la salud animal, monitorea los ciclos de fertilidad y alerta sobre posibles enfermedades en animales individuales. Piggott destaca que estas capacidades han mejorado drásticamente a medida que Halter ha acumulado lo que probablemente sea el mayor conjunto de datos de comportamiento de ganado del mundo.[IMAGEN 2]Actualmente, la empresa está en su quinta generación de hardware, y su producto de reproducción se encuentra en fase beta con clientes en Estados Unidos, demostrando una evolución constante y un compromiso con la innovación. La propuesta de valor de Halter para los ganaderos es clara y se actualiza constantemente. «El producto que los ganaderos utilizan hoy es radicalmente diferente al que compraron hace un año», afirmó Piggott, subrayando el dinamismo de la empresa. «Cada semana, lanzamos nuevas funcionalidades para nuestros clientes, asegurando que siempre tengan acceso a las herramientas más avanzadas».
La Visión Detrás de Halter: De la Granja a la Innovación Tecnológica
Craig Piggott creció en una granja lechera en Nueva Zelanda, lo que le proporcionó una profunda comprensión de los desafíos agrícolas. Posteriormente, estudió ingeniería y tuvo un breve paso por Rocket Lab, la empresa de cohetes que le ofreció su primera visión de lo que podría ser una startup tecnológica. «Rocket Lab fue mi introducción a la tecnología, las startups y el mundo del capital de riesgo», comentó Piggott.[IMAGEN 3]»Darme cuenta de que podías recaudar dinero, contratar un equipo y perseguir una misión ambiciosa fue inspirador. Quería hacer eso en la agricultura». Así, a los 21 años, fundó Halter. «Probablemente un poco ingenuo en retrospectiva», reconoció, «pero estuvo bien». Nueve años después de su fundación, los collares de Halter equipan a más de un millón de cabezas de ganado en más de 2.000 granjas en Nueva Zelanda, Australia y 22 estados de Estados Unidos. La propuesta financiera para los agricultores es directa y muy atractiva: al ofrecer un control preciso sobre dónde pastan sus rebaños, Halter puede aumentar la productividad de la tierra hasta en un 20%. Esto se logra no solo ahorrando costos de mano de obra, sino garantizando que el ganado paste de manera más eficiente, dejando menos pasto sin aprovechar.[IMAGEN 4]»En algunos casos, vemos clientes que literalmente duplican la producción de su tierra», dijo Piggott. «El techo superior de los retornos es muy, muy fuerte, lo que demuestra el impacto transformador de nuestra tecnología».
Panorama Competitivo y Futuro
Halter no es la única empresa que ha identificado esta oportunidad de mercado. El gigante farmacéutico Merck ya ofrece su propio sistema de cercado virtual para ganado, denominado Vence. Además, nuevos competidores están emergiendo, como Grazemate, una startup que en el reciente «demo day» de Y Combinator presentó una visión para pastorear ganado utilizando drones autónomos, eliminando la necesidad de collares.
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