El magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE) y exrepresentante a la Cámara, Álvaro Hernán Prada, enfrenta un juicio oral que ha capturado la atención nacional. La Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia inició el proceso el pasado jueves 12 de febrero.Prada es señalado por su presunta complicidad en soborno de testigos y fraude procesal. Estos graves cargos se enmarcan en el explosivo caso penal que involucra al expresidente Álvaro Uribe Vélez, un asunto que ha polarizado el debate público.

Según los expedientes judiciales, entre el 20 y el 24 de febrero de 2018, Prada habría contactado a Carlos Eduardo López Callejas, alias «Caliche». El objetivo: que este, como intermediario, buscara a Juan Guillermo Monsalve.La intención era clara: lograr que Monsalve se retractara de sus acusaciones contra Uribe. Además, se buscaba que el testigo adjudicara esas declaraciones a una supuesta manipulación orquestada por el senador Iván Cepeda Castro.

Los hilos detrás del presunto soborno

Las autoridades sostienen que Prada estaría inmerso en una estrategia compleja para ofrecer beneficios jurídicos a Monsalve. Esta maniobra buscaba su colaboración a cambio de mejorar la imagen de figuras políticas clave.El fin último era limpiar el nombre de Álvaro Uribe y su hermano Santiago Uribe Vélez. Ambos han sido señalados en múltiples testimonios por sus supuestos vínculos con grupos paramilitares, una sombra que aún persigue a la élite colombiana.Durante la audiencia, Prada negó categóricamente las imputaciones en su contra. Afirmó no haber tenido ninguna relación con la búsqueda de los testigos que hoy son cruciales en el caso del expresidente.Aseguró que fue el ganadero Rodrigo Vidal quien lo contactó con «Caliche». Este último, según Prada, se presentó como amigo íntimo del testigo Juan Guillermo Monsalve, abriendo así un canal de comunicación inesperado.De acuerdo con la versión de Prada, «Caliche» le manifestó que Monsalve quería «contar la verdad». El motivo era que, supuestamente, no le habían cumplido una promesa de trasladarlo a Canadá y brindarle protección.»A mí siempre me dijeron que Monsalve quería contar la verdad (a favor del expresidente Uribe) porque le habían incumplido la promesa de sacarlo a Canadá y protegerlo», señaló el magistrado en su versión libre, una declaración que promete dar un giro al caso.

La Corte Suprema de Justicia inició el juicio oral contra Álvaro Hernán Prada por presunto soborno de testigos y fraude procesal - crédito CNE

Álvaro Hernán Prada relató ante la Corte que López y Vidal le informaron sobre un posible video de retractación de Monsalve. Ante esta revelación, Prada indicó que, si el material existía, lo entregaría a los abogados de Uribe para que lo hicieran llegar a la justicia.Según el magistrado, él contactó a Uribe, quien expresó un profundo interés en que la verdad saliera a la luz. Para Prada, atender esta situación era un «deber ciudadano» cuando alguien pretendía aportar a la administración de justicia.»Y eso coincidía con la información que yo tenía por el otro lado, donde el presidente Uribe, a raíz de lo que había pasado con el inhibitorio de esa denuncia penal contra Iván Cepeda, había manifestado públicamente que había existido una persecución», explicó Prada.Añadió que, según su percepción, había «una cadena de hechos que llevaban a pensar que se habían buscado personas en las cárceles para hablar mal de él, de su hermano o de su familia».En esos días, Prada se encontraba en plena campaña para su reelección al Congreso, un contexto que, según él, hacía improcedente cualquier iniciativa para buscar testigos. Reitera que nunca tuvo contacto directo con Monsalve.Afirma haber recibido únicamente versiones contradictorias sobre las verdaderas intenciones del testigo. Una compleja red de información que ahora la Corte Suprema intenta desenmarañar.

La JEP en el ojo del huracán

La Corte Suprema cuestionó al magistrado sobre mensajes interceptados entre Monsalve y «Caliche». Estos mensajes estaban relacionados con ofrecimientos de beneficios jurídicos a cambio de la retractación del testigo.En ese contexto, la versión oficial sugiere que López solicitó a Prada que ayudara a Monsalve a acceder a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). La respuesta de Prada fue contundente y sin titubeos.»Yo no creía en la JEP. Había escrito un libro explicando por qué la JEP estaba diseñada de una forma que no le convenía al país. Estaba tratando de derogar la JEP. Por supuesto que le dije que no había ninguna posibilidad», sentenció Prada, dejando clara su postura.Juan Guillermo Monsalve, pieza clave y testigo principal en este intrincado caso, ha sostenido reiteradamente ante la justicia sus afirmaciones. Ha declarado que tanto Álvaro como Santiago Uribe mantuvieron vínculos con grupos de Autodefensa en Antioquia.Prada insiste en que López le transmitía información distinta de la que este compartía con el testigo. Recalca que nunca utilizó ese material en ninguna estrategia judicial para favorecer a los hermanos Uribe.El proceso judicial continuará su curso en la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia durante los próximos meses. La expectación es máxima ante las revelaciones que aún pueden surgir.Actualmente, la Sala Penal de la Corte Suprema evalúa otros casos vinculados a la existencia de grupos como ‘Los 12 Apóstoles’ y la presunta manipulación de testigos en torno a los Uribe Vélez. Cuestiones que mantienen una fuerte presencia en la agenda judicial y política de Colombia, prometiendo más capítulos en esta saga.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.