
Un estudiante promedio del sector oficial de Bogotá ha perdido 1,01 años escolares, equivalentes a 182 días de clase, debido a paros docentes acumulados entre 2012 y 2024, según una reciente investigación adelantada por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.
Este es el resultado de la primera medición longitudinal y sistemática en la ciudad, que advierte sobre el impacto en el derecho a la educación y la equidad.
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La investigación empleó un protocolo de triangulación de fuentes, incluyendo comunicados sindicales, prensa y redes sociales, para estimar la magnitud del fenómeno.
Se determinó que, durante su trayectoria educativa completa, un estudiante del sector oficial puede afrontar hasta 70 eventos de paro que afectan su formación. Estos datos corresponden a una estimación conservadora, ya que existe riesgo de subregistro en los casos de paros de corta duración o de baja participación.

Según informaron los investigadores, el estudio solo contabilizó la suspensión efectiva y colectiva de actividades académicas, dejando fuera otras formas de protesta.
El análisis de la Universidad Nacional reveló que los años con mayor cantidad de días de clase perdidos por paros fueron 2013, 2017 y 2021, coincidiendo con los periodos previos a elecciones presidenciales.
Este patrón cíclico sugiere que la actividad sindical se intensifica en los periodos preelectorales, particularmente en fases de negociación de pliegos de peticiones ante el Gobierno nacional, sobre todo por parte de Fecode.
Las principales causas de los paros docentes, de acuerdo con el estudio, se agrupan en tres categorías: condiciones laborales del magisterio —como salarios, salud y cumplimiento de acuerdos previos—, políticas educativas nacionales y locales, y demandas relacionadas con infraestructura, alimentación escolar y financiación del sistema.

Además, recientemente, los paros también se han utilizado como herramienta de apoyo para respaldar reformas impulsadas por gobiernos afines, sin que esto cambie el efecto: la pérdida de clases para los estudiantes.
En cuanto a las consecuencias, la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional documenta que una mayor exposición a días de paro se asocia con peores resultados escolares, especialmente en matemáticas y lectura.
Estudios internacionales citados en la investigación indican que cada año de clases perdido puede reducir los ingresos laborales futuros en un 3,2% para hombres y en 1,9% para mujeres, y aumentar el desempleo.
A corto plazo, los paros imponen costos inmediatos a las familias, como el pago de cuidados de emergencia, y las madres pueden experimentar una reducción en su ingreso mensual cercana al 3% por cada diez días de paro.
Se identificaron asimismo efectos intergeneracionales: los estudiantes que han vivido más paros tienen mayor probabilidad de emparejarse con personas menos educadas, perpetuando los círculos de desigualdad.

A partir de estos resultados, la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional planteó recomendaciones de política pública.
Los investigadores Hernando Bayona Rodríguez, Andrea García Gómez y Tatiana Milena Rodríguez Moreno propusieron pasar de la formalidad del diálogo a la eficacia real de los acuerdos y establecer sistemas públicos de rendición de cuentas para el seguimiento de los compromisos entre sindicatos y Estado.
También instaron a crear planes de contingencia y protocolos de continuidad educativa centrados en el estudiante, que prioricen la nivelación y el bienestar, más allá de la simple reposición de jornadas.
Además, enfatizaron la importancia de abordar las causas estructurales de los paros docentes y establecer una medición oficial y permanente sobre los días de clase perdidos, que sirva de base para evaluar las políticas educativas.
La magnitud de 182 días sin clases va más allá de una interrupción temporal: para miles de estudiantes en Bogotá, especialmente los más vulnerables, implica obstáculos adicionales en su desarrollo académico y limita sus oportunidades de crecimiento y bienestar.
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






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