¡Impactante revelación! Un notorio narcotraficante francés, encarcelado en la temida prisión de La Picota en Bogotá, estaría orquestando una sofisticada red criminal que aterroriza el sur de Francia. Prepárense para una trama digna de película.Un explosivo informe del diario francés Le Monde destapa cómo este capo ha reclutado a exmilitares colombianos, transformándolos en mercenarios despiadados al servicio de bandas de tráfico de drogas en la vibrante región de Lyon. La conexión transatlántica del crimen al descubierto.
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La investigación periodística, sustentada en expedientes judiciales y fuentes policiales, desvela una «internacional del narcotráfico y los homicidios». Una estructura escalofriante que conecta el reclutamiento de sicarios en Bogotá con ejecuciones brutales en suelo francés.En el ojo del huracán se encuentra Karim Ben Addi, conocido como Fiston o El M7. Este ciudadano francés, encerrado en La Picota, supuestamente sigue impartiendo órdenes a través de teléfonos móviles y aplicaciones cifradas, desafiando a la justicia desde su celda.

Las autoridades francesas lo señalan como una pieza clave en la brutal escalada de violencia que azota barrios como La Duchère, en Lyon. Su influencia, a pesar de la distancia, es real y aterradora, coordinando desde intimidaciones hasta asesinatos selectivos.
El Escalofriante Reclutamiento: De Bogotá a las Calles de Francia
El reportaje detalla cómo exintegrantes de las Fuerzas Militares colombianas fueron seducidos con promesas de trabajos de seguridad privada en Europa. Una fachada perfecta para lo que se convertiría en una pesadilla.Engañados, algunos de ellos viajaron en avión desde Bogotá hasta Francia. Allí, fueron alojados en viviendas rurales y apartamentos temporales, donde, lejos de la seguridad prometida, recibían instrucciones macabras para sus nuevas «misiones».

Un giro inesperado destapó la red el 15 de noviembre de 2024. Un ciudadano colombiano de 32 años se presentó ante la policía de Bron, Lyon, denunciando un complot criminal que dejaría a todos sin aliento.Su declaración permitió a los investigadores reconstruir la existencia de una célula de exmilitares colombianos, escondida en una granja de La Chapelle-Villars. Allí, se preparaban para ejecutar un asesinato por encargo contra un traficante rival.El hombre, que inicialmente creyó ser contratado como escolta por 2.000 euros, comprendió la verdadera y sangrienta naturaleza del encargo. Su valentía al acudir a las autoridades fue clave para desmantelar parte de la operación.
Arsenal de Guerra y Tácticas de Terror: Así Operaban
La policía francesa no tardó en actuar, capturando a varios integrantes de estos comandos y desmantelando un arsenal de guerra. Fusiles de asalto AR-15, M16, Kaláshnikov, pistolas y cientos de municiones fueron incautados.El hallazgo de más de 600 cartuchos en uno de los operativos es una prueba irrefutable de su capacidad operativa. No se trataba de ajustes de cuentas menores, sino de una organización con recursos y ambición devastadora.

Pero su sofisticación iba más allá de las armas. Los agentes encontraron dispositivos conectados a cámaras de vigilancia instaladas frente a la vivienda de una posible víctima. Seguían sus movimientos en tiempo real, como en una película de espías.La estructura criminal contaba con un apoyo logístico impecable en ciudades como Valence, Pusignan y Trévoux. Casas y vehículos eran alquilados para ocultar y movilizar a los sicarios, demostrando una planificación minuciosa.Uno de los ataques más audaces ocurrió en octubre de 2024 en Givors, al sur de Lyon. Hombres armados, disfrazados de policías, dispararon al menos 27 proyectiles calibre .223 contra la casa de un objetivo conocido como «el Mexicano». Milagrosamente, la víctima logró escapar por una ventana.

¿Un Capo Tras las Rejas… Pero con Control Absoluto?
Lo más inquietante de todo es la presunta coordinación de estas operaciones desde la cárcel La Picota. Según Le Monde, testigos escucharon llamadas en altavoz donde se impartían instrucciones directamente desde Colombia.Las comunicaciones, realizadas mediante aplicaciones encriptadas, dificultaron su rastreo, pero no impidieron que el capo mantuviera el control absoluto sobre sus hombres y sus sangrientas misiones en Francia.Karim Ben Addi enfrenta ahora un complejo laberinto judicial. Es buscado por las autoridades francesas, pero su situación se complica por los intrincados procedimientos de extradición y la necesidad de una cooperación bilateral que desafía las fronteras.
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






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