La fuga de Dago Alberto Martínez de la cárcel La Picota en Bogotá ha desatado una alarma sin precedentes sobre la seguridad penitenciaria en Colombia. Este impactante suceso reabre la herida de la familia de Ericka Elizabeth Hernández Olivares, la enfermera peruana brutalmente asesinada.El incidente, descubierto durante el conteo matutino del 2 de abril de 2026, reveló la ausencia de alias Negrito. Las primeras hipótesis sugieren que el recluso, desde el pabellón 34, habría roto una reja para evadirse, aunque los detalles exactos aún son un misterio.

Dago Alberto Martínez, alias Negrito, se fugo de La Picota en Bogotá - crédito captura de pantlla Citytv

Fanny Olivares, madre de la víctima, clama entre lágrimas por justicia. «Les pido justicia a las autoridades, que el crimen de mi hija no quede impune. No sé cómo vivo con este dolor», expresó, exigiendo respuestas urgentes tras la inexplicable huida del principal sospechoso.Martínez, capturado en 2025 en Bogotá por el homicidio de la joven de 28 años, estaba a la espera de su extradición a Perú, según confirmó el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). Su escape ahora pone en jaque todo el proceso judicial.

El Vínculo Oscuro: ¿Quién Era Ericka y Por Qué la Asesinaron?

El asesinato de Ericka ocurrió tras confrontar a dos mujeres durante un robo, una de ellas presuntamente vinculada sentimentalmente con el fugitivo. Este detalle macabro añade una capa de complejidad y misterio al caso que conmociona a dos naciones.

La huida de Dago Alberto Martínez de la cárcel La Picota de Bogotá deja abierto un grave interrogante sobre la seguridad en las cárceles en el país - crédito Camila Díaz/Colprensa

La joven enfermera perdió la vida al intentar defender a una amiga durante un intento de asalto. Este trágico incidente tuvo lugar en una zona de Ica, Perú, señalada por la presencia de trabajadoras sexuales, según reportaron medios peruanos en su momento.El cuerpo de Hernández Olivares fue hallado el 22 de septiembre de 2023 en un descampado del exfundo El Arrabal. La necropsia confirmó la causa del deceso: un disparo certero en la cabeza, un detalle que desató la indignación pública.Este escalofriante hallazgo movilizó a la ciudadanía, que exigió justicia a las afueras del juzgado de Ica. La comunidad demandó una acción contundente de las autoridades frente a un crimen que sacudió los cimientos de la tranquilidad local.

La enfermera peruana Ericka Hernández Olivares, de 28 años, fue hallada muerta tras defender a una amiga que sufrió el robo de su celular en plena vía pública, según informó la Policía - crédito La Lupa

Cómplices en la Sombra: Los Otros Implicados en el Brutal Crimen

La investigación dio un giro decisivo con la detención de Braysmary Michelle Lugo Martínez y Eidelyn del Valle Berrío Gonzales. Ambas, venezolanas de 19 años, enfrentaron seis meses de prisión preventiva bajo cargos de coautoría, dictados por el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Ica.Posteriormente, las jóvenes fueron trasladadas a un establecimiento penitenciario local el 27 de septiembre. Este fue un paso crucial para esclarecer la red detrás del homicidio y llevar a los responsables ante la justicia.Paralelamente, las autoridades identificaron a una adolescente venezolana de 16 años como tercera presunta coautora. Por disposición judicial, fue internada cuatro meses en el centro de menores Santa Margarita, mientras se profundiza en su implicación.

Las extranjeras Braysmary Michelle Lugo Martínez (19) y Eidelyn del Valle Berrío Gonzales (19) son acusadas del asesinato de la enfermera Ericka Hernández Olivares - crédito Policía de Perú

Según la reconstrucción policial, el día del crimen, Hernández y una amiga caminaban por la calle Bolívar. Un video viralizado en redes sociales capturó el violento enfrentamiento verbal y físico entre las peruanas y las extranjeras, que escaló hasta amenazas directas contra Ericka.El general Aldo Ulises Muñoz Ygal, jefe del Frente Policial Ica, reveló la identificación del presunto autor material del disparo: un ciudadano venezolano con antecedentes policiales. Este individuo, se cree, mantenía una relación sentimental con la adolescente involucrada.El secuestro de la víctima, según testigos, se ejecutó con una mototaxi, y la conexión telefónica entre la menor y el asesino fue un factor clave para la ejecución del crimen. La fuga de Martínez ahora reabre el debate sobre la eficacia de las medidas de seguridad.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.