Un escándalo mayúsculo sacude el sector energético colombiano. La Superintendencia de Servicios Públicos ha lanzado una grave advertencia: los precios de la energía en bolsa no guardan ninguna relación con la abundante hidrología que atraviesa el país, inmerso en una de las crisis invernales más severas de los últimos años.
Esta contundente denuncia fue formulada durante un Consejo de Ministros celebrado en Córdoba, uno de los departamentos más castigados por las intensas precipitaciones recientes. La paradoja es evidente: a pesar de tener los embalses llenos, los colombianos siguen pagando tarifas exorbitantes por el servicio eléctrico.
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El Enigma de Urrá: ¿Por Qué los Precios No Caen?
El foco de la controversia se ha centrado en el embalse de Urrá, un punto neurálgico para la generación hidroeléctrica. Tanto la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) como el Gobierno han señalado que se estaban realizando vertimientos al río Sinú, una situación que influyó directamente en el comportamiento del caudal.
Este escenario se agravó con la llegada de un frente frío atípico, que desató lluvias torrenciales en una temporada donde no se esperaban precipitaciones de tal magnitud, complicando aún más la gestión hídrica y energética del país.

Durante el Consejo, el superintendente de Servicios Públicos, Felipe Durán, presentó datos reveladores sobre el estado de los embalses y el mercado. Durán se refirió específicamente al embalse de Urrá, cuya capacidad de generación asciende a 8,1 GW hora/día con sus cuatro turbinas.
Sin embargo, el funcionario reveló que, durante gran parte del año anterior, la oferta hacia XM osciló entre 2, 3 y 4 GW hora/día. Esta dinámica, según Durán, está sujeta a reglas ambientales que vinculan la generación eléctrica con los volúmenes de descarga de agua, pero no justifica los precios actuales.
La Alarma del Superintendente: Precios Injustificados
El superintendente puso especial énfasis en el comportamiento de los precios en bolsa. Es incomprensible que, a pesar de la enorme disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica, las tarifas registradas en el mercado mayorista se hayan mantenido persistentemente elevadas, afectando directamente el bolsillo de los ciudadanos.
Durán explicó que el aumento en los vertimientos coincidió con la llegada del frente frío. “El primero de febrero, día de la emergencia, cuando llega el frente frío, es cuando se genera ese salto de una entrada de menos de 300 metros cúbicos por segundo a 2.300 metros cúbicos por segundo. Pero ya el embalse estaba lleno y la capacidad de amortiguación que tenía era menor”, manifestó.

En relación con el estado general de los embalses, el nivel promedio actual supera el histórico del 61,6%. En los últimos días, se han registrado mayores aportes hídricos, un factor que debería incidir a la baja en el mercado eléctrico y en la formación de precios, pero que extrañamente no lo hace.
El monitoreo sobre Urrá y otras represas bajo alerta roja continúa con el objetivo de esclarecer los hechos. El propósito es fortalecer los mecanismos de control y, sobre todo, garantizar la protección de los usuarios del servicio de energía, quienes son los principales afectados por esta situación.
El País en Alerta: Cifras Alarmantes de la Emergencia Invernal
Durante el mismo Consejo de Ministros, Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), actualizó las devastadoras cifras de la emergencia invernal. El número de fallecidos se ajustó a 18, tras una minuciosa verificación de datos.
Carrillo precisó que 16 departamentos y 93 municipios se encuentran impactados, con 118 eventos asociados directamente a las lluvias torrenciales. La magnitud de la tragedia es innegable y exige una respuesta urgente y coordinada.

En cuanto a la infraestructura habitacional, el balance es desolador. Se han registrado 3.991 viviendas completamente destruidas, de las cuales 1.700 son inhabitables. El total de viviendas averiadas asciende a 10.346, dejando a miles de familias sin hogar o en condiciones precarias.
Estas cifras fueron expuestas en Córdoba, epicentro de muchas de las emergencias derivadas del desbordamiento del río Sinú y las intensas precipitaciones. La situación demanda una atención inmediata y recursos significativos para la reconstrucción.
La Respuesta Económica: Impuesto al Patrimonio para Financiar la Crisis
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, intervino para abordar el crucial tema de los recursos necesarios para enfrentar esta catástrofe. Indicó que la declaratoria de emergencia económica implicará una necesidad estimada en 8 billones de pesos, una cifra que evidencia la magnitud del desafío.
Como parte de las medidas propuestas, Ávila planteó la creación de un impuesto al patrimonio dirigido específicamente a personas jurídicas, es decir, a las empresas. Esta iniciativa busca obtener los fondos necesarios para la recuperación y atención de los damnificados.

La sesión del Consejo de Ministros abarcó una revisión exhaustiva de las variables energéticas, ambientales y presupuestales ligadas a la crisis invernal. Las intervenciones se centraron en la crítica situación de los embalses, la incomprensible dinámica del mercado eléctrico y el doloroso balance de daños humanos y materiales reportados hasta la fecha.
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