Uno de los mayores desafíos para la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) al modernizar sus redes es el impacto en la vida diaria de los ciudadanos. Romper el pavimento para realizar instalaciones o reparaciones puede generar molestias significativas.Sin embargo, estas afectaciones serían aún mayores si la Empresa, desde hace más de 40 años, no hubiera implementado metodologías innovadoras. Estas no requieren la ruptura total de las calles para adecuar la infraestructura subterránea.

La Revolución de la Tecnología Sin Zanja

La solución a este problema se conoce como Tecnología Sin Zanja. Este conjunto de métodos de ingeniería permite instalar, reparar o rehabilitar tuberías y conductos subterráneos con una excavación mínima en la superficie.Generalmente, el proceso solo requiere dos pequeños fosos, uno de entrada y otro de salida, eliminando la necesidad de una excavación continua a lo largo de toda la calle. Es una aproximación que minimiza el impacto vial y ambiental.

Un Legado de Innovación en Bogotá

Esta tecnología de punta fue utilizada por primera vez en Bogotá en 1988 para instalar redes de acueducto con el sistema Tunnel Liner. Este método consiste en ensamblar planchas de acero corrugado desde el interior para formar anillos de soporte estructural.Posteriormente, se aplicó en la construcción del túnel de Los Rosales, dentro del proyecto “Bogotá IV”, utilizando tuneladoras tipo Grippen. Esto marcó un hito en la infraestructura subterránea de la capital.Desde el año 2002, la EAAB ha empleado esta tecnología para habilitar redes de alcantarillado. Un ejemplo clave es la construcción de 10,5 km del Interceptor río Bogotá – Torca – Salitre, uno de los primeros proyectos en el país en implementar la tunelización Pipe Jacking.Esta técnica de microtunelación permite hincar o instalar la tubería con gran precisión. En 2009, con el mismo sistema Pipe Jacking y Dovelas, se construyeron los interceptores Tunjuelo Bajo, Fucha – Tunjuelo y Tunjuelo – Canoas.Estos proyectos, caracterizados por sus grandes diámetros y profundidades, demostraron la eficacia y necesidad de esta tecnología avanzada. La capacidad de ejecutar obras complejas sin grandes excavaciones ha sido fundamental.

Diversidad de Métodos Sin Zanja

La Empresa no ha dejado de innovar, implementando otras modalidades de tecnología sin zanja. Entre ellas, el Auger Boring, un sistema de perforación horizontal que excava e instala tuberías simultáneamente con un tornillo sin fin.También se usa el sistema CIPP, que inserta una «manga» o revestimiento dentro de la tubería vieja para rehabilitarla. El Spiral Wound Pipe (SWP) fabrica una nueva tubería de PVC o HDPE dentro de la existente, enrollando un perfil plástico.Finalmente, el Pipe Busting permite reemplazar tuberías antiguas rompiéndolas y compactándolas en el terreno mientras se instala una nueva. Esta variedad de técnicas asegura la solución adecuada para cada desafío.

Impacto y Proyectos Actuales

Desde 2018, el uso de esta tecnología se ha fortalecido en diversos proyectos, permitiendo atravesar cerros orientales y vías principales como la Avenida El Dorado, NQS, Autopista Norte, Caracas o Boyacá, sin afectar la infraestructura vial.Hasta la fecha, se han ejecutado 1.310 proyectos utilizando estas metodologías, interviniendo alrededor de 66 kilómetros de tubería en redes de alcantarillado sanitario, pluvial y/o combinados. Esto demuestra la magnitud del impacto.Actualmente, se avanza en la modernización del interceptor San Francisco, una infraestructura gigantesca que recoge aguas residuales de más de 40.000 habitantes. Este proyecto abarca un amplio sector residencial de Ciudad Salitre, establecimientos comerciales y zonas aledañas a la Embajada Americana y la Fiscalía General de la Nación.Las obras combinan diferentes tecnologías sin zanja para atravesar 360 metros desde la Carrera 50 y la Avenida La Esperanza, con una inversión superior a los $41.000 millones, sin generar afectaciones viales ni ambientales.

Beneficios Invaluables para la Comunidad

Estar a la vanguardia en estas tecnologías para ejecutar obras que mejoran la calidad de los servicios trae consigo múltiples beneficios para la comunidad. Se reduce el ruido y el polvo en el ambiente.Además, se minimizan las afectaciones a la movilidad y se incrementa la seguridad para los peatones. El rendimiento en la ejecución de las obras es mayor, con un menor riesgo en la estabilización del suelo y una mayor precisión en los trazados.Finalmente, se reduce el gasto en repavimentaciones, lo que se traduce en ahorros significativos y una mayor eficiencia en la gestión de la infraestructura. La vida cotidiana de los ciudadanos se ve menos alterada.En el Acueducto de Bogotá, cuidar el agua para cuidar de ti también significa innovar cada día. Esto garantiza que los ciudadanos reciban un mejor servicio sin alterar sus rutinas diarias y con la seguridad de que las obras perdurarán en el tiempo, al servicio de quienes habitamos Bogotá, nuestra casa.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.