Las manos de Jairo Córdoba Corredor, a sus 65 años, aún recuerdan el arte de transformar la madera. Con una precisión asombrosa, este ebanista ha dedicado su vida a crear muebles finos, bibliotecas talladas y piezas únicas que hoy guarda como tesoros en fotografías de su celular. Su talento es innegable.Sin embargo, la vida le tenía preparada una dura prueba. Sin una red de apoyo ni familiares, Jairo se encontró en una situación de extrema vulnerabilidad, enfrentando la calle y problemas de salud críticos. Su llegada al centro sociosanitario Salud y Vida de Kennedy marcó el inicio de una nueva y esperanzadora etapa.

Jairo

El Giro Inesperado: De la Calle al Borde del Abismo

Los ojos de Jairo, que antes medían vetas y cortes perfectos, hoy miran con atención a sus compañeros, a quienes asiste con la amabilidad de quien ha conocido la soledad. «Por estar malito de la vista se le pierden las cosas; por eso, yo soy los ojitos de él aquí», comenta con una serenidad que esconde un pasado reciente de extrema dificultad.Todo cambió una tarde en la Décima, cuando un infarto lo derribó. «Se me fueron las luces; hasta ahí me acuerdo», relata. Despertó en un hospital, intubado, luchando por cada aliento. Antes de esto, su cuerpo ya mostraba las secuelas de la desnutrición y la vida a la intemperie, pesando apenas 36 kilos.

Foto Jairo Cordoba, en servicio sociosanitario salud y vida de kennedy

Un Nuevo Amanecer en «Salud y Vida»

Fue en diciembre cuando Jairo llegó al Centro Sociosanitario Salud y Vida de Kennedy, un refugio para personas mayores de 60 años que han vivido en la calle o están en riesgo de hacerlo. Este innovador modelo de atención integral, el segundo de su tipo en Bogotá, es un faro de esperanza para quienes, como Jairo, carecen de apoyo.Aquí, Jairo no solo recibe alojamiento digno y alimentación nutritiva, sino también atención médica, acompañamiento psicosocial y todo lo necesario para recuperar su autonomía. El centro, fruto de la articulación entre las secretarías de Integración Social y de Salud, busca restaurar la salud y proyectar un regreso a la vida independiente.

foto Jairo Cordoba

La Resiliencia de un Artesano: Manos que Vuelven a Soñar

La actitud de Jairo es un testimonio de su inquebrantable espíritu. Su jornada empieza temprano, tendiendo su cama y participando activamente en terapias que fortalecen su cuerpo y mente. Colabora en pequeñas tareas, siempre buscando sentirse útil y reafirmar su valor personal.En «Salud y Vida», Jairo ha encontrado una verdadera red de apoyo, una familia temporal entre sus compañeros. Ha recuperado peso, fuerza y, lo más importante, la esperanza. Sus conversaciones, terapias y rutinas compartidas han tejido un nuevo entramado social que le permite vislumbrar un futuro.

El Legado de la Esperanza: Un Futuro por Tallar

Jairo sabe que su estancia en el centro es transitoria, y lo asume con una convicción admirable. Su mayor anhelo es que alguien vuelva a necesitar de sus manos expertas, de su capacidad para transformar la madera. Está listo para lijar, ensamblar y dar forma a nuevas piezas que, como él, han resistido el paso del tiempo.Porque Jairo Córdoba Corredor no solo conservó su oficio y su energía; mantuvo intacta su solidaridad y, sobre todo, la esperanza inquebrantable de volver a tallar un futuro lleno de oportunidades. Su historia es un recordatorio poderoso de la resiliencia humana.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.