Una reflexión sobre la necesidad de despertar del letargo espiritual y activar una nueva voz profética en tiempos de silencio.

Redacción por: Alex Toscano

Basado en la predicación del Pastor Hernando Salamanca, Centro Cristiano Internacional La Hermosa

Vivimos en tiempos donde la oferta de mensajes cristianos es abundante. Basta con abrir las redes sociales o caminar por la ciudad para encontrar una iglesia. Sin embargo, la pregunta crucial que debemos hacernos es: ¿Hay verdadera revelación o solo ruido religioso?

En una reciente y poderosa enseñanza, el Pastor Hernando Salamanca, del Centro Cristiano Internacional La Hermosa, nos confronta con una realidad bíblica que resuena con fuerza en la iglesia contemporánea: el contraste entre el sacerdocio envejecido de Elí y el despertar profético de Samuel.

Cuando la Visión Escasea

Basado en el pasaje de 1 Samuel 3, el Pastor Salamanca nos recuerda un tiempo donde «la palabra de Jehová escaseaba y no había visión con frecuencia». Aunque el templo funcionaba y el sacerdocio estaba activo, la presencia de Dios se había vuelto distante.

«Hoy en día hay palabra por todo lado, pero no hay revelación. Hay mucha gente que conoce la Biblia, pero no hay entrega ni obediencia», advierte el pastor. Este fenómeno ocurre cuando nos acostumbramos a la rutina eclesiástica, viviendo de «recuerdos espirituales» de lo que Dios hizo ayer, sin buscar lo que Él quiere hacer hoy.

El Peligro de la Comodidad (El Síndrome de Elí)

El mensaje destaca la figura del sacerdote Elí, no como un hombre perverso en su origen, sino como un líder que se cansó y se acomodó. La Biblia describe que sus ojos «comenzaban a oscurecerse», una clara metáfora de la pérdida de visión espiritual.

El Pastor Salamanca señala tres síntomas peligrosos que la iglesia moderna debe evitar, reflejados en Elí:

  • La Comodidad: Elí prefería estar acostado en su aposento mientras el arca estaba sola. «La comodidad es enemiga del avivamiento y de la prosperidad», enfatiza el predicador.
  • La Falta de Disciplina: Elí sabía que sus hijos blasfemaban y hacían lo malo, pero no los estorbó. Hemos perdido la autoridad para corregir en el hogar y en la iglesia por temor a «caer mal».
  • El Silencio ante el Pecado: Cuando un líder o un creyente deja de estorbar el pecado por conveniencia, su lámpara comienza a apagarse.

El Levantamiento de Samuel: Una Nueva Voz

En medio de ese silencio y oscuridad, Dios no dejó a su pueblo sin esperanza. Mientras Elí dormía en su comodidad, el joven Samuel dormía cerca del Arca de Dios.

«Dios no busca expertos, Dios busca disponibles y obedientes», declara el Pastor Salamanca. Samuel no tenía experiencia, ni siquiera reconocía la voz de Dios al principio, pero tenía algo que Elí había perdido: la disposición de correr hacia la voz.

El mensaje es un llamado urgente a que se levante una nueva generación tipo Samuel. Una generación que:

  • No suaviza el mensaje para agradar a la gente.
  • No tiene miedo de hablar la verdad, aunque «retiñan los oídos» de quienes la escuchan.
  • Está dispuesta a sacrificar su sueño y su comodidad (incluso en la madrugada) para buscar el rostro de Dios.

Conclusión: Es Tiempo de Encender la Lámpara

El Pastor Hernando Salamanca cierra con una exhortación apasionada: «Lo que no se renueva, Dios lo reemplaza». No podemos permitir que la lámpara de Dios se apague en nuestras vidas, en nuestros matrimonios o en nuestros ministerios.

Es momento de dejar la pasividad de Elí y adoptar la actitud de Samuel. Es tiempo de decirle al Señor: «Habla, porque tu siervo oye». No importa si eres joven en la fe o si llevas años en el evangelio; Dios está activando oídos espirituales hoy para aquellos que deciden salir de la comodidad y pagar el precio del sacrificio, porque donde no hay sacrificio, no hay gloria.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.

Mira la predicación completa aquí:

Créditos:

  • Predicador: Pastor Hernando Salamanca
  • Iglesia: Centro Cristiano Internacional La Hermosa
  • Texto Bíblico Base: 1 Samuel 3:1-26