La Selección Colombia se prepara para cerrar el año 2025 con un encuentro crucial ante Australia, un partido que servirá como un penúltimo ensayo de cara al Mundial de 2026. En este contexto, la atención se centra en cómo potenciar al máximo a su figura más desequilibrante, Luis Díaz, quien busca socios estratégicos para culminar el año con una racha goleadora.

Este amistoso no es solo un partido más; es una oportunidad vital para que el cuerpo técnico afiance las bases y defina la nómina que buscará la gloria mundialista. Con la posibilidad de convocar a 30 jugadores, siete más que en la última participación en 2018, se abre un abanico de opciones que requieren ser evaluadas con detenimiento para asegurar un rendimiento óptimo en la máxima competición futbolística.

La ampliación de la lista de convocados representa una excelente noticia para los jugadores, brindándoles mayores posibilidades de integrar este selecto grupo. Sin embargo, el verdadero desafío reside en cómo traducir este incremento numérico en una ventaja estratégica efectiva durante la competencia. Para Colombia, esta cuestión es de suma importancia, quizás más que para otras selecciones, dado el peso específico de sus individualidades.

Maximizando el Potencial de Luis Díaz en la Selección

La eterna preocupación sobre cómo aprovechar al máximo la impresionante capacidad de Luis Díaz se agudiza. El guajiro ha demostrado un nivel superlativo en el Bayern Múnich, acumulando 11 goles y 5 asistencias tras un exitoso cambio de club y liga. Su rendimiento estelar exige una estrategia que permita replicar esa influencia en el esquema de la Selección Colombia.

En el Bayern, Díaz opera principalmente por la banda izquierda, pero la intensidad física y la flexibilidad táctica del equipo de Kompany permiten una constante rotación de posiciones en el frente de ataque con jugadores como Harry Kane y Olise. Esta versatilidad hace que la ofensiva sea impredecible y letal, una dinámica que el entrenador Néstor Lorenzo debería buscar emular en la Selección, utilizando las herramientas a su disposición.

Si bien las estrellas del Bayern no visten la camiseta amarilla, ya se observaron destellos de esta rotación en el primer tiempo contra Nueva Zelanda, con James Rodríguez y Jhon Arias intercambiando roles. Una opción viable sería utilizar a Luis Suárez como delantero referente, pero con la libertad de moverse hacia afuera para que Díaz pueda irrumpir por el centro, aprovechando su olfato goleador. Aunque las piezas no requerirían grandes retoques, la contundencia, un lunar identificado por el DT tras la ajustada victoria 2-1 sobre los neozelandeses, es un aspecto clave a mejorar.

Apoyo Táctico desde el Mediocampo y la Defensa

Para que Díaz pueda aparecer aún más libre y con mayor frecuencia de cara a la portería rival, es fundamental buscar soluciones desde posiciones más retrasadas en el campo. Su conexión con James Rodríguez ya es casi telepática, generando jugadas de talento puro. Sin embargo, la asignatura pendiente sigue siendo la misma: el lateral izquierdo debe ser un relevo constante, una flecha ofensiva y una opción de descarga para el guajiro.

Álvaro Angulo no ha desentonado en este rol, pero Johan Mojica, por su mayor conocimiento del sistema y rodaje internacional, lo desempeña con mayor eficacia. Se espera que Mojica sea titular contra Australia. El desafío para ambos, Angulo y Mojica, radica en mejorar sus virtudes defensivas al regresar a posición, un esfuerzo indispensable si desean consolidarse como titulares indiscutibles para el Mundial.

En la banda opuesta, la ausencia de Daniel Muñoz representa una pérdida significativa, ya que su capacidad para cambiar el frente de ataque era vital para Díaz. Aunque Santiago Arias mostró un buen desempeño en el primer tiempo contra Nueva Zelanda, la intensidad no se pudo mantener en la segunda mitad, lo cual es perjudicial para nuestra figura. Desafortunadamente, con la salida de Muñoz de la concentración, Arias se perfila como la principal opción.

Finalmente, el mediocampo juega un papel crucial. La dupla Jefferson Lerma y Wilmar Barrios ha brindado estabilidad a Díaz, pero la irrupción de Gustavo Puerta añadió una velocidad diferente, creando un socio que ‘habla su mismo idioma’ al momento de los arranques. También es vital considerar qué pueden aportar Jorman Campuzano o Kevin Castaño para favorecer este entorno, sabiendo que este último parece más adecuado para cerrar partidos ajustados que para ser un titular habitual.

En definitiva, no se trata solo de ‘tirarle la pelota a Díaz y abrazarse’. La clave está en replicar los entornos favorables que Luis disfruta en sus clubes dentro de la Selección Nacional. Esto implica liberarlo de tareas de marca adicionales y permitir que su talento fluya con total desparpajo. Mientras que en un club podría tener otras misiones, en la Selección Colombia, la filosofía debe ser ‘Lucho y diez más’. Apostar por esta estrategia será fundamental para el éxito del equipo.

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