Escandalosos Chats de ‘Calarcá’ Revelan Crímenes y Expansión de Disidencias FARC en Plena ‘Paz Total’

Mensajes extraídos de los dispositivos de alias ‘Calarcá’, cabecilla de las disidencias de las FARC, han sacudido a Colombia al exponer una trama de asesinatos de líderes sociales, reclutamiento de menores y la expansión de estructuras armadas. Todo esto, paradójicamente, mientras el Gobierno impulsaba su estrategia de «Paz Total».

La información, divulgada por Noticias Caracol, detalla cómo este grupo armado habría aprovechado el cese al fuego y la disminución de la presión estatal para incrementar sus operaciones delictivas y fortalecer su capacidad militar, contradiciendo los objetivos del diálogo nacional.

Órdenes Directas de Asesinato Durante el Cese al Fuego

Los documentos digitales y conversaciones internas no dejan lugar a dudas: ‘Calarcá’ habría emitido instrucciones explícitas para asesinar a exguerrilleros que se acogieron al acuerdo de paz de 2016. Un caso emblemático es el de Juan Gabriel Hurtado Bentancourt, ultimado el 6 de enero de 2024 en La Macarena, Meta, en pleno cese bilateral.

Los chats, perturbadores por su frialdad, registran la orden directa de ‘Calarcá’: «Maten a ese tipo». Esta instrucción se habría ejecutado, como lo corroboran las fotografías de Hurtado antes y después del crimen halladas en los dispositivos.

La Asociación de Firmantes del Acuerdo de Paz reaccionó con indignación, denunciando un «genocidio» y la inacción gubernamental: «En Colombia se asesina a los firmantes de paz como animales y nadie responde por este genocidio. El Gobierno nacional se hace el de la vista gorda». Desde la firma del acuerdo, la organización contabiliza 482 asesinatos, un secuestro y 54 desapariciones.

Kayle Johnson, director de investigaciones de la fundación CORE, enfatizó que «el asesinato de civiles y excombatientes durante la negociación constituye una violación del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y atenta contra los derechos humanos», señalando el grave deterioro de la implementación del acuerdo de 2016 por parte de las disidencias.

Secuestros y Crímenes Bajo el Amparo de la Negociación

Los archivos intervenidos muestran imágenes desgarradoras de múltiples víctimas, algunas atadas, golpeadas y ejecutadas. Se revela que ‘Calarcá’ habría utilizado su reconocimiento como negociador para obtener el levantamiento de órdenes de captura, un beneficio que, según la investigación, habría aprovechado para mantener e intensificar su actividad criminal. Esto quedó en evidencia tras la detención de una caravana de sus integrantes con armas, dinero y un menor de edad, bajo aparente protección de la UNP.

Iris Marín, defensora del Pueblo, expresó su preocupación: «la suspensión de órdenes de captura no necesariamente se están utilizando por parte del grupo únicamente para acudir al proceso y adelantar las conversaciones… La duda ahí es cómo se evaluó esta situación por parte del Gobierno».

Reclutamiento Forzado de Menores: Una Promesa Incumplida

Las conversaciones internas también exponen el flagelo del reclutamiento de menores. El 8 de marzo de 2024, en un chat explícito, alias «El Mueco» reporta a ‘Calarcá’ el ingreso de una niña de 14 años y un joven de 28 años, ambos «como guerrilleros».

A pesar del compromiso de la disidencia de no reclutar menores desde 2023, la Defensoría del Pueblo constató la continuidad de estas prácticas. Marín afirmó que «en cambio sí tenemos evidencia de que las disidencias de la línea de Calarcá continuaron reclutando. La Defensoría ha constatado casos específicos y graves que comprometerían la responsabilidad de estas disidencias».

Expansión Armada y Contraste con el Discurso Oficial

Lejos de desescalar, los mensajes intervenidos revelan la compra masiva de armamento, incluyendo rifles Dragunov, granadas y fusiles Tavor. La fundación CORE reporta una alarmante expansión del Estado Mayor Central (al que pertenece la estructura de ‘Calarcá’), pasando de 66 municipios y 1.400 combatientes en 2022 a 110 municipios y 2.800 hombres proyectados para 2025.

«Este aumento se debe en parte al proceso de negociación y al aprovechamiento de los ceses bilaterales, además del auge de economías ilícitas», explicó Johnson.

Mientras el presidente Gustavo Petro defendía el proceso de diálogo, instando a ‘Calarcá’ a «colaborar en transformar las zonas de hoja de coca en selva original y el no reclutamiento de niños», la realidad en terreno, evidenciada por los chats, mostraba un panorama totalmente opuesto.

María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz, fue contundente: «Un miembro representante de un grupo armado ilegal tiene el compromiso de estar aportando en la mesa para llegar a un acuerdo de paz, si hace lo contrario estaría incumpliéndole al proceso, al gobierno y por supuesto al país».

El análisis de estos chats confirma un patrón de asesinatos, reclutamiento infantil y expansión armada que se desarrolló paralelamente a las negociaciones de la «Paz Total», poniendo en entredicho la efectividad y los fundamentos de esta política gubernamental. La gravedad de las revelaciones exige una revisión profunda de las estrategias implementadas y las garantías otorgadas.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.