La Corte Suprema de Justicia ha dictado una nueva y contundente condena contra Iván Moreno Rojas, exsenador de la República, por su participación crucial en el infame «Carrusel de la Contratación» de Bogotá. Esta decisión lo declara culpable de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación a favor de terceros, desvelando una vez más la magnitud de la red corrupta que manipuló licitaciones en entidades clave como la Secretaría de Integración Social y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de la capital.Este caso, que conmocionó a Colombia desde su estallido en 2010, se originó tras el incumplimiento de contratos por parte del Grupo Nule. Las exhaustivas investigaciones realizadas entre 2010 y 2011 desembocaron en múltiples capturas y procesos judiciales que expusieron un desfalco millonario a la capital, orquestado durante la alcaldía de Samuel Moreno Rojas (2008-2011) e involucrando a funcionarios y empresas privadas.

Las pesquisas iniciales señalaron al exalcalde Samuel Moreno Rojas como el principal responsable, quien acumuló condenas que superaron los 24 años de prisión. Él, junto a su hermano Iván, idearon un sofisticado esquema para la adjudicación fraudulenta de contratos, exigiendo comisiones ilegales que oscilaban entre el 6% y el 10% del valor de cada acuerdo. Samuel Moreno falleció en febrero de 2023, a los 62 años, mientras cumplía su pena.

La capital fue desfalcada en la alcaldía de Samuel Moreno.

Entre las obras más afectadas por este entramado de corrupción se encuentran proyectos emblemáticos como la Fase tres de Transmilenio, el mantenimiento de la malla vial de la ciudad y el vital servicio de ambulancias. Estos proyectos, fundamentales para el desarrollo de Bogotá, quedaron paralizados o con graves deficiencias debido a los manejos ilegales.

¿Quiénes Orquestaron el Desfalco? Los Nombres Clave del Escándalo

Iván Moreno Rojas, hermano del exalcalde y exsenador de la República, fue identificado como el cerebro detrás del proceso corruptivo, encargado de cobrar las comisiones ilegales. Las investigaciones de la Corte Suprema de Justicia revelaron que lideró reuniones secretas con contratistas para pactar los pagos y utilizó su influencia como congresista para direccionar contratos en entidades como el IDU y la Secretaría de Salud.El poderoso conglomerado empresarial, encabezado por Miguel, Manuel y Guido Nule, junto a Mauricio Galofre Amín, llegó a controlar más de 30 empresas y ambicionaba ejecutar una treintena de obras públicas en todo el país. Se descubrió que muchas de estas firmas carecían de la experiencia o los requisitos necesarios para asumir tales contratos. Miguel Nule confesó en 2013 que el exalcalde recibía comisiones por cada contrato firmado.

El grupo Nule fue el principal conglomerado que participó en el caso de corrupción.

El nombre de Emilio Tapia Aldana, conocido como el ‘zar de la contratación’, también resuena con fuerza en este oscuro capítulo de corrupción. Como funcionario del IDU, Tapia era el encargado de mover dinero y asegurar adjudicaciones, siendo una pieza clave en la compleja maquinaria del desfalco.Otros actores cruciales incluyeron a Julio Gómez, otro contratista con gran influencia sobre el IDU, y el abogado Álvaro Dávila, quien asesoraba a Samuel Moreno y tuvo una injerencia directa en la manipulación de los procesos contractuales. Asimismo, el excontralor distrital Miguel Ángel Moralesrussi fue condenado por recibir sobornos a cambio de encubrir la corrupción.La exdirectora del IDU, Liliana Pardo, también figura en la lista de implicados por entregar de manera irregular contratos de la malla vial y Transmilenio a los contratistas corruptos. Su participación fue fundamental para el desvío de recursos públicos.

Las Empresas Detrás del Mayor Escándalo de Corrupción en Bogotá

Más allá del Grupo Nule, compuesto por firmas como MNV S.A., Gas Kpital y Transnule, otras empresas jugaron un papel oscuro. Tecniciviles, que participó en la malla vial y luego cambió su nombre a Obras de Ingeniería Guadalupe SAS, tenía vínculos estrechos con Mauricio Galofre, socio de los Nule.Conalvías, propiedad de Andrés Jaramillo, se vio implicada en la cesión irregular de contratos, mientras que Pavimentos Colombia fue una de las primeras en recibir los beneficios pactados ilegalmente. Este entramado empresarial demostró la profundidad y la extensión de la red corrupta.Según informes del Concejo de Bogotá, para diciembre de 2015, la Fiscalía tenía en su lista de procesados a 110 personas. En ese momento, 11 funcionarios y 18 contratistas ya habían sido condenados, mientras que otros 40 enfrentaban procesos judiciales, revelando la magnitud de este escándalo que marcó un antes y un después en la historia de la capital colombiana.

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