La captura del capo uruguayo Sebastián Marset en Bolivia ha destapado una intrincada red de negocios aparentemente legales en Colombia, revelando detalles impactantes de una denuncia hecha por el presidente Gustavo Petro. Este golpe contra el narcotráfico ha puesto al descubierto cómo Marset operaba más allá de las fronteras.

El uruguayo, de 34 años y señalado por el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, replicó en Bogotá un sofisticado esquema de lavado de dinero. Utilizó una red de empresas fachada y al menos una identidad falsa, un método ya comprobado en Paraguay para blanquear sus ilícitas ganancias.

Una exhaustiva investigación periodística, realizada por la alianza OCCRP y CLIP, ha revelado que el control de Marset sobre el 85% de una compañía registrada en Colombia permaneció intacto. Esto ocurrió a pesar de las claras evidencias de su identidad fraudulenta, lo que subraya la fragilidad de los controles.

Las imágenes las compartió la Secretaría Nacional Antidroga de Paraguay, poniéndole fin a una búsqueda de casi tres años - créditos @gustavopetrourrego/IG | @senad_paraguay/X

Este modelo, ya perfeccionado en Paraguay, permitió a Marset disfrazar ingresos provenientes del crimen organizado bajo el manto de un promotor de espectáculos con proyección internacional. Contaba con el respaldo de una red mediática diseñada meticulosamente para proteger y pulir su imagen pública, según el informe de Cuestión Pública.

La verdadera magnitud de este entramado económico quedó brutalmente expuesta durante la operación “A Ultranza Py” en Paraguay. La Fiscalía incautó la asombrosa cifra de 17.340 kilogramos de cocaína entre 2020 y 2021, directamente vinculados a la organización de Marset y del líder criminal paraguayo Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”.

Las estimaciones oficiales, citadas en la indagación, revelan que esta carga fallida habría generado ganancias superiores a los 433 millones de dólares si hubiera llegado a su destino final en Europa. Un botín que evidencia la escala de sus operaciones.

Este dato, crucial para la alianza periodística, figura en el expediente judicial, donde además se detalla la compleja relación entre Marset y “Tío Rico”. Ambos utilizaron sociedades creadas específicamente para blanquear fondos bajo la apariencia de producción de eventos, actividades inmobiliarias, agropecuarias y comerciales.

¡Descubierto! Así Clonó Marset su Red de Lavado de Dinero en Colombia

El 27 de agosto de 2019, Jairo Alberto Criado Tarazona, un exmilitar colombiano, inscribió JC Productions / Mastian Productions SAS en Bogotá, una empresa dedicada a la promoción de conciertos. Pocos días después, Marset, usando un pasaporte boliviano falso a nombre de Gabriel de Souza Beumer, viajó a Paraguay y luego a Colombia.

El 16 de octubre, Marset formalizó la adquisición del 85% de las acciones de esta compañía, según registros de la Cámara de Comercio. Sorprendentemente, la dependencia colombiana informó a la alianza periodística que no es su función verificar la autenticidad de los pasaportes presentados por nuevos accionistas.

La réplica del modelo es casi idéntica: el nombre de la empresa en Colombia es prácticamente el mismo que Marset utilizó en Paraguay, donde ya había sido declarada por la Fiscalía como una fachada para el lavado de dinero. Una audacia que desafía la lógica.

Aunque la Fiscalía paraguaya afirmó desconocer la existencia de la firma en Colombia, la jueza Rosarito Montanía no descartó ante la alianza que el esquema de lavado de activos se hubiera expandido. «No me sorprendería que también quisieran utilizar Mastian en Colombia para incorporarla al esquema de lavado de dinero de este grupo criminal», afirmó.

Criado, en entrevista telefónica con la alianza periodística, declaró no conocer la verdadera identidad de Marset ni sus actividades criminales. Aseguró haber sido engañado por completo por el narcotraficante.

Explicó que el vínculo se estableció por recomendación de un tercero del mundo del espectáculo en Bolivia y que solo tuvieron una reunión en el aeropuerto El Dorado de Bogotá. Marset, bajo su identidad falsa, le expresó su interés en organizar conciertos en Sudamérica, especialmente en Bolivia.

Marset hasta se hizo pasar por deportista para darle rienda suelta a una de sus mayores pasiones: su amor por el por el fútbol - créditos @gustavopetrourrego/IG | @senad_paraguay/X

«Me dijo que quería hacer conciertos en Sudamérica. Quería hacer conciertos en Bolivia. Le dije que sí, pero que tenía que ser con los procedimientos legales», aseguró Criado. A pesar de su cautela, Marset logró infiltrarse en su estructura.

Criado añadió que nunca acordaron ningún evento conjunto y que se desvinculó de Marset (identificado como De Souza Beumer) cuando este incumplió el pago de 99 millones de pesos colombianos (aproximadamente 25.000 dólares). Sin embargo, la documentación oficial muestra a Marset como gerente suplente y accionista mayoritario, sin registro de su retiro.

Empresas de Eventos: La Cortina de Humo para Ocultar Millones Ilegales

Desde finales de 2019, JC Productions —la marca usada por Criado durante una década— y Mastian Productions comenzaron a figurar en publicidades conjuntas de eventos en países como Bolivia y Ecuador. Contaban con la participación de artistas reconocidos, lo que les proporcionaba una pátina de legitimidad.

La investigación ha revelado que la estrategia mediática de Marset incluyó la difusión de notas favorables en al menos 21 portales informativos latinoamericanos. La mayoría de estos portales han sido catalogados como parte de un sistema de desinformación y noticias falsas, manejado por el hacker Carlos Escobar Marín, condenado en Estados Unidos.

Mientras tanto, las sociedades vinculadas a Marset y sus asociados, como José Alberto Insfrán Galeano y Ovidio Javier Rojas Ferreira (ambos relacionados con la iglesia Centro de Convenciones de Avivamiento en Paraguay), expandieron su objeto social. Abarcaron actividades como el transporte de carga, la ganadería y el mercado inmobiliario, pero sin reportar actividad comercial real.

«La empresa denominada ‘Mastian Productions’ (…) Sebastián Marset la creó por medio del imputado en rebeldía José Alberto Insfrán Galeano y Ovidio Javier Rojas Ferreira», reza el expediente judicial citado por la alianza. Una prueba irrefutable de la red criminal.

En Paraguay, la sociedad Mastian Productions nunca obtuvo la habilitación necesaria para organizar grandes conciertos ni para operar en ninguna de sus ocho actividades legales. Tampoco contrató empleados ni reportó actividad económica desde su inscripción, permaneciendo en inactividad laboral temporal.

Conexiones Religiosas y Políticas: El Lado Oscuro de la Fe en el Entramado de Marset

Las alianzas de Marset y el clan de “Tío Rico” se extendieron hasta figuras clave de organizaciones religiosas con presencia binacional. La investigación periodística descubrió que Óscar Alberto González Hincapié, un pastor colombiano y representante legal del Ministerio de Restauración Avivados en su Presencia, aparece en chats incautados por la Fiscalía paraguaya.

Se le identifica presuntamente como “Profeta Oscar” en la aplicación “Sky Ecc”, una revelación que sacude los cimientos de la fe. Por instrucción de Marset, en diciembre de 2020, se ordenó transferir 100.000 dólares, convertidos a pesos colombianos, a González Hincapié, justo un día después de su salida de Paraguay, según documentos judiciales.

González Hincapié no es un desconocido para la justicia colombiana: fue acusado de estafa y concierto para delinquir en 2004 y condenado por estafa en 2009. Sin embargo, la sentencia no se hizo efectiva por prescripción, lo que plantea serias dudas sobre su impunidad.

La relación entre los hermanos Insfrán y organizaciones religiosas colombianas se manifiesta también en los vínculos con Ricardo Rodríguez y Patricia Rodríguez, pastores de la influyente Iglesia Centro Mundial de Avivamiento. Una conexión que va más allá de lo espiritual.

El propio José Insfrán, procesado por lavado de dinero y antiguo aspirante a gobernador de Canindeyú, gestionó la visita de Ricardo Rodríguez a Paraguay en 2021, transportándolo personalmente. Un entramado que mezcla el poder, el dinero y la fe de manera inquietante.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.