Bogotá ha puesto en marcha una revolucionaria metodología para combatir el abandono y la exclusión extrema, un flagelo que afecta a miles de ciudadanos, especialmente a los mayores. Esta innovadora técnica va más allá de la pobreza monetaria, incorporando un factor crucial: la red de apoyo.El secretario de Integración Social, Roberto Angulo, presentó este instrumento vital. Su objetivo es identificar a la población en riesgo y en situación de abandono, reconociendo este problema no como un hecho aislado, sino como un fenómeno estructural que exige respuestas urgentes y preventivas.
LE PUEDE INTERESAR: ¡Atención Bogotá! Más de 570.000 Beneficiarios Recibirán Pasajes Gratis en TransMilenio: ¿Eres Uno de Ellos?
La iniciativa fue revelada ante un selecto grupo de expertos del sector público y privado en la Comunidad de Vida El Camino. Este servicio es un referente, pues atiende a cerca de 200 adultos mayores de 60 años y exhabitantes de calle.Las principales causas del abandono son alarmantes: el debilitamiento o la pérdida total de las redes de apoyo, la creciente inseguridad financiera y la abrumadora demanda de servicios de cuidado. Bogotá se alza para enfrentar estas realidades.

El Rostro Cambiante de la Exclusión: ¿Quiénes son los Más Vulnerables Ahora?
Esta metodología pionera se suma a una estrategia más amplia del Distrito para dar visibilidad a poblaciones vulnerables. Previamente, se han caracterizado a quienes habitan en pagadiarios y a las personas en situación de calle, revelando realidades ocultas.El secretario Angulo destacó cómo las transformaciones sociales han redefinido la exclusión. Afirmó con contundencia que, a diferencia de décadas pasadas, «hoy ya no hay niños y niñas viviendo en la calle; ahora quienes más permanecen en estas condiciones son personas mayores».

Esta cruda realidad se agrava por la confluencia de factores devastadores. La pobreza extrema se une a la pérdida de redes familiares, la falta de apoyo funcional y la precaria residencia en inquilinatos y pagadiarios, dejando a muchos sin esperanza.Además, la ausencia de apoyos comunitarios y la influencia de factores ambientales, de seguridad y de salud física y mental profundizan esta exclusión. Es una exclusión extrema para la que, hasta ahora, no existía una herramienta precisa de caracterización.La situación es aún más crítica para las personas mayores con discapacidad, especialmente cognitiva. Cuando sus redes familiares o comunitarias fallan o desaparecen, su vulnerabilidad se multiplica de forma desgarradora.

La Red de Apoyo: El Pilar Invisible que lo Cambia Todo
El nuevo modelo se estructura en tres dimensiones fundamentales: social, económica y de participación. Es desgarrador ver cómo gran parte de esta población sufre privaciones simultáneas en una, dos o incluso las tres áreas.Bogotá alberga a 2.531.890 personas mayores, pero los números revelan una verdad impactante: 1.315.764 carecen de una red de apoyo. De quienes sí la tienen, solo 770.863 disponen de una red funcional, capaz de asumir la carga de cuidado.

«Es claro que si las redes de apoyo fallan, estamos en la obligación de activar las del Estado», sentenció el secretario de Integración Social. Esta declaración subraya el compromiso inquebrantable de la administración.Los análisis confirman una correlación alarmante: la intensidad del abandono es directamente proporcional a la ausencia de una red de apoyo. Esta realidad es aún más cruda en los hogares clasificados como más vulnerables por el SISBÉN.

La visión de la administración distrital es audaz y esperanzadora: hacer visibles a quienes han permanecido invisibles y forjar un modelo preventivo. El objetivo es claro: garantizar que ninguna persona mayor tenga que enfrentar el abandono en su etapa final de vida.Esta estrategia va más allá de la mera caracterización. Incluye una robusta respuesta institucional con acceso a servicios sociales y soluciones habitacionales estables, además de servicios de cuidado transitorio.Una iniciativa pionera en América es la atención sociosanitaria para personas mayores de 60 años en abandono social hospitalario. Aquellos con alta médica y sin red de apoyo funcional recibirán el soporte que merecen.

Asimismo, se potenciarán modalidades como la Comunidad de Vida y la Comunidad de Cuidado, ofreciendo refugio y dignidad. Bogotá no dejará a nadie atrás.
LEA MÁS: ¡Alerta Nacional! Su Puntaje del Sisbén Podría Haber Cambiado: ¿Qué Dice Planeación?
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






Comentarios