Desde el pasado 22 de febrero de 2026, una ola de intermitencias y caídas ha sacudido los canales de Bancolombia, el gigante bancario del país. Miles de usuarios y empresas se vieron afectados por lo que muchos describieron como un «apagón» financiero en un momento crítico.La entidad, que cuenta con una base de más de 26 millones de clientes, reconoció las severas afectaciones en su operación digital y parte de la atención presencial. Este incidente generó una preocupación masiva justo al cierre de mes.

Bancolombia fue enfático: la contingencia no se debió a un ciberataque, asegurando que los recursos de sus clientes permanecían completamente protegidos. El propio presidente del banco, Juan Carlos Mora, salió al paso para admitir el impacto y pedir disculpas públicas.La indisponibilidad de los servicios generó un malestar generalizado, y la institución ha trabajado incansablemente para restablecer la normalidad. La transparencia ha sido clave en su comunicación durante este desafío.
LE PUEDE INTERESAR: ¡Alerta Máxima! Decreto 0182: El Gobierno REVOLUCIONA las EPS y el Futuro de tu Salud
La Revelación: Una Actualización que Falló Catastróficamente
Según las declaraciones de Juan Carlos Mora, el origen del problema reside en un mantenimiento tecnológico programado para fortalecer la infraestructura central del banco. La intención era migrar la operación para implementar mejoras significativas.Sin embargo, este proceso crítico presentó fallas inesperadas que derivaron en la indisponibilidad de los servicios. Bancolombia opera con tres centros de cómputo, todos diseñados para respaldarse mutuamente, pero esta vez el sistema falló.

El banco aclaró que el inconveniente no fue un daño físico de hardware, sino un fallo en componentes críticos del software base, provistos por sus proveedores tecnológicos. Mora fue contundente: «El proveedor de tecnología se equivocó… Por eso no hay excusas».Esta declaración subraya la responsabilidad externa en el incidente, mientras el banco asume la cara pública del problema. La confianza de los usuarios es la prioridad a restaurar.
«No Fue un Ciberataque»: La Firme Postura del Banco
En medio de un mar de rumores en redes sociales sobre saldos perdidos y movimientos irregulares, Bancolombia insistió firmemente en que la contingencia no comprometió el dinero ni la información de sus clientes.Mora lo reafirmó públicamente: «No fue un ciberataque. El dinero y la información… siempre estuvieron y están seguros». Este mensaje buscó calmar la ansiedad generalizada entre los usuarios.

La entidad reconoció el severo golpe reputacional y el estrés generado en sus millones de usuarios. El presidente admitió que «Fallamos a una promesa esencial… la promesa de que su dinero estaría disponible cuando lo necesitaran».Esta declaración sincera busca reconstruir la confianza, asumiendo la responsabilidad del incidente. La prioridad ahora es la estabilización total de los servicios.
El «Apagado» Estratégico y la Lucha por la Estabilización
En un esfuerzo por lograr una recuperación completa, Bancolombia anunció nuevos «apagados» programados para finalizar ajustes críticos y estabilizar una «máquina» clave. La Superintendencia Financiera fue debidamente informada de este procedimiento.Esta medida, aunque temporalmente disruptiva, era esencial para asegurar la operatividad a largo plazo. El banco se comprometió a mantener actualizaciones constantes sobre el estado de la operación.

¿Qué Servicios Estaban Disponibles? El Mensaje de Transparencia
A lo largo de la crisis, Bancolombia mantuvo una comunicación activa con sus clientes, informando sobre los servicios que permanecían habilitados. A las 10:00 a. m. de un jueves crítico, un mensaje clave llegó a los usuarios.Bajo el encabezado «Actualización informativa sobre nuestros servicios», el banco reiteró su compromiso de transparencia: «Como te prometimos, somos transparentes con la información del estado de nuestros servicios. Continuamos en el proceso de estabilización y seguimos avanzando».

Durante este proceso de estabilización, los usuarios podían realizar transferencias a cuentas Bancolombia (inscritas y no inscritas) desde la app, así como retirar dinero en cajeros y corresponsales bancarios.También se habilitaron los pagos con tarjeta débito (física o virtual) y compras sin contacto hasta un tope específico, además de los pagos con tarjetas de crédito. En oficinas, se permitieron retiros, consignaciones y pagos por ventanilla, sujetos a disponibilidad.

Paralelamente, en sus canales oficiales, el banco publicó un mensaje similar: «Sin excusas. Seguimos avanzando. El proceso de estabilización… no ha finalizado», acompañando el listado de operaciones funcionales.Este esfuerzo comunicacional buscó minimizar la incertidumbre y guiar a los clientes sobre cómo operar durante la contingencia. La promesa de una resolución total sigue en pie.
El Punto Crítico: Empresas, Nóminas y Compensaciones
Uno de los frentes más sensibles de esta crisis ha sido la operación empresarial, especialmente crucial en el cierre de mes. Juan Carlos Mora admitió que las empresas fueron las más afectadas.La prioridad máxima del banco fue asegurar la continuidad para obligaciones vitales como el pago de nóminas, buscando alternativas y soluciones rápidas para este sector.

Respecto a las compensaciones por los inconvenientes, el presidente fue categórico: «No vamos a trasladar al cliente el costo del error». Bancolombia se comprometió a revisar cada afectación.La entidad evaluará los casos individualmente para compensar a los usuarios cuando corresponda, reafirmando su compromiso con la integridad y la satisfacción del cliente.

Ante la magnitud del incidente, la Superintendencia Financiera ha tomado cartas en el asunto, habilitando un canal exclusivo para atender las quejas de los usuarios.Esta medida busca ofrecer un respaldo adicional a los afectados y supervisar de cerca el proceso de recuperación de Bancolombia. La vigilancia es constante.
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






Comentarios