El choque ocurrió en el municipio de Adamuz, cerca de Córdoba, cuando un tren que iba de Málaga a Madrid invadió la vía contigua y provocó el descarrilamiento de otro convoy con destino a Huelva. La alta velocidad entre Madrid y Andalucía fue suspendida.

Al menos 39 personas murieron y más de 70 resultaron heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido en la tarde de este viernes en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, al sur de España. El accidente se produjo cuando un convoy que cubría la ruta Málaga–Madrid descarriló e invadió la vía paralela, por la que circulaba otro tren en el trayecto Madrid–Huelva, lo que derivó en una colisión y el posterior descarrilamiento de ambos trenes. Las autoridades activaron el plan de emergencia y suspendieron la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.

Un choque en cadena a la entrada de Adamuz

De acuerdo con la información preliminar entregada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), gestor público de la red ferroviaria española, el siniestro ocurrió cuando uno de los trenes perdió estabilidad a la entrada de Adamuz e invadió la vía contigua. “El convoy procedente de Málaga descarriló e invadió la vía por la que circulaba otro tren con destino a Huelva, provocando el descarrilamiento de ambos”, informó Adif en un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social X.

El tren que inició la secuencia del accidente fue identificado como el servicio 6189 de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 6:40 de la tarde (hora local) con rumbo a Madrid. Según la empresa operadora, el convoy transportaba aproximadamente 300 pasajeros en el momento del descarrilamiento.

Balance preliminar de víctimas

El consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, confirmó ante la prensa local que el accidente ha dejado hasta ahora al menos 39 personas fallecidas y más de 70 heridos, varios de ellos en estado grave. “Aunque las cifras aún no son definitivas, estimamos que el número de víctimas mortales supera la veintena”, afirmó Sanz, quien advirtió que el balance podría variar en las próximas horas debido a la complejidad de las labores de rescate e identificación.

Más temprano, el servicio regional de emergencias había informado de 25 heridos graves, una cifra que luego fue ajustada conforme avanzó la atención médica y la clasificación de las lesiones. Las personas heridas fueron trasladadas a seis centros hospitalarios distintos de la provincia de Córdoba y zonas aledañas, donde permanecen bajo observación médica.

Activación del plan de emergencia

Tras conocerse la magnitud del siniestro, la Junta de Andalucía activó la fase de emergencia del Plan de Protección Civil para accidentes ferroviarios en el municipio de Adamuz. En un comunicado oficial, las autoridades regionales señalaron que se desplegó un amplio dispositivo de atención que incluye unidades de bomberos, personal sanitario, fuerzas de seguridad y equipos especializados en rescate ferroviario.

Desde la zona del accidente, los servicios de emergencia trabajaron durante varias horas para evacuar a los pasajeros atrapados entre los vagones y prestar primeros auxilios a los heridos. Algunos de los carros descarrilados quedaron volcados o seriamente deformados, lo que dificultó el acceso a las víctimas.

Reacción de la empresa operadora

La compañía Iryo, que operaba el tren Málaga–Madrid, lamentó lo ocurrido y aseguró que activó todos sus protocolos de emergencia. En un comunicado, la empresa indicó que está colaborando “de forma estrecha” con las autoridades para la gestión de la situación, la atención a los pasajeros y el apoyo a las familias de las víctimas.

“Estamos trabajando con los servicios de emergencia y las autoridades competentes para esclarecer lo ocurrido y garantizar toda la asistencia necesaria a los afectados”, señaló la compañía, que también habilitó líneas de atención para familiares y allegados de los pasajeros.

Impacto en la red ferroviaria

Como consecuencia directa del accidente, Adif informó que la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía fue suspendida de manera indefinida. Además, los trenes que cubrían la línea Sevilla–Madrid están siendo redirigidos a su punto de origen, mientras se evalúan los daños en la infraestructura y se adelantan las labores de remoción de los vagones.

El gestor ferroviario precisó que personal técnico y maquinaria pesada ya se encuentran en el lugar del siniestro, en coordinación con los servicios de emergencia y las empresas ferroviarias, para despejar las vías y analizar el estado de la red.

Adif aclaró que, por el momento, los servicios comerciales entre Madrid, Toledo, Ciudad Real y Puertollano operan con normalidad, al no verse afectados por el tramo donde ocurrió el accidente.

Investigación en curso

Las autoridades ferroviarias y judiciales iniciaron una investigación técnica para determinar las causas del descarrilamiento inicial que desencadenó la colisión entre ambos trenes. Entre las hipótesis preliminares que serán evaluadas se incluyen una posible falla mecánica, un error en la infraestructura de la vía o un problema en los sistemas de señalización.

Expertos en seguridad ferroviaria señalaron que este tipo de accidentes en líneas de alta velocidad son poco frecuentes en España, país que cuenta con una de las redes ferroviarias más extensas y modernas de Europa.

Mientras continúan las labores de rescate, atención médica e investigación, España enfrenta uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años. El Gobierno central expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y anunció que acompañará a la Junta de Andalucía en el seguimiento del caso.

El país permanece a la expectativa de un nuevo balance oficial de víctimas y de las conclusiones preliminares sobre las causas del siniestro.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.

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