El año 2025 en el sector tecnológico se caracteriza por una intensa competencia en el campo de la inteligencia artificial (IA). Las siete empresas tecnológicas más influyentes – Apple, Microsoft, Google (Alphabet), Amazon, Meta, Broadcom y Nvidia – dominan el mercado bursátil mundial y realizan millonarias inversiones en IA. Esta pugna por la supremacía tecnológica se asemeja a una guerra fría, con tensiones palpables en Wall Street entre sus CEOs.

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A principios de 2025, según Bloomberg y Forbes, Apple lideraba con una capitalización de mercado de US$3,79 billones, seguida de Microsoft (US$3,35 billones) y Nvidia (US$3,23 billones). Amazon y Alphabet registraban US$2,44 billones y US$2,41 billones respectivamente, mientras que Meta alcanzaba los US$1,57 billones, consolidando su posición entre las diez empresas más valiosas del mundo.

Este auge se debe en gran medida al auge de la IA. Nvidia, por ejemplo, experimentó un crecimiento de más del 170% en su valor de mercado durante el año anterior, gracias a su rol crucial en el desarrollo de chips para IA.

A lo largo de 2025, Microsoft y Nvidia se consolidaron como los líderes en IA, cada una con una capitalización bursátil que superó los US$4 billones. El 31 de julio, Microsoft alcanzó los US$4,1 billones, convirtiéndose en la segunda compañía en la historia en superar esa cifra, tras Nvidia.

Este ascenso se debe a la explosión de la IA generativa. Microsoft lo logró gracias a su apuesta por Azure y el Copilot de Office 365, mientras que Nvidia consolidó su dominio en el mercado de GPU, componentes esenciales para la industria de la IA.

“Microsoft está recibiendo el reconocimiento que merece por ser el sistema operativo para las empresas”, afirmó Kim Forrest de Bokeh Capital Partners. “Y Nvidia no tiene sustitutos”.

A finales de julio de 2025, las seis principales empresas tecnológicas sumaban una capitalización de mercado conjunta superior a los US$13 billones, casi la mitad del PIB de Estados Unidos.

Este dominio se refleja en el ranking Kantar BrandZ 2025, donde Apple, Google y Microsoft se posicionan como las tres marcas más valiosas del mundo. Cabe destacar la entrada de ChatGPT, de OpenAI, en el top 100 global, con un valor estimado de US$43.600 millones, la mayor entrada desde Nvidia en 2021.

A continuación, se presenta un análisis individual de cada empresa:

Microsoft comprendió tempranamente el potencial de la IA como elemento central del futuro digital. Su inversión inicial de US$1.000 millones en OpenAI en 2019 fue solo el comienzo. En 2023, la compañía de Satya Nadella incrementó su inversión en US$10.000 millones adicionales, consolidándose como el principal socio estratégico de ChatGPT y otras innovaciones.

Esta estrategia no solo le otorgó acceso privilegiado a modelos de lenguaje avanzados, sino que revitalizó su buscador Bing, anteriormente rezagado frente a Google. La integración de Copilot en Windows, Office y Teams demuestra la ambición de Microsoft de transformar la productividad laboral a través de la IA.

Esta estrategia ha resultado exitosa en el mercado bursátil. En 2024, Microsoft se convirtió en la empresa más valiosa del mundo, superando a Apple con una capitalización superior a los US$3,2 billones. La IA no es un añadido, sino el motor de su crecimiento.

Google, cuyo negocio depende en más del 80% de los ingresos publicitarios de su buscador, se enfrenta a un gran desafío con el auge de la IA. Modelos de lenguaje como ChatGPT y Gemini han demostrado que las búsquedas ya no se limitan a la caja de texto y los enlaces tradicionales.

Google respondió en 2022 con la creación de Gemini, una familia de modelos avanzados que integran texto, imagen y código. Asimismo, reforzó su apuesta en hardware con los TPU (Tensor Processing Units).

En 2025, Alphabet sigue siendo un gigante con ingresos anuales superiores a los US$300.000 millones. Sin embargo, debe reinventar su modelo publicitario sin perder su base de ingresos, una tarea en la que Gemini y la integración de IA en Google Cloud y Android son cruciales.

Apple ha mantenido un perfil bajo en la carrera por la IA generativa. Mientras Microsoft y Google lanzaban productos, Apple optó por una estrategia más discreta. Sin embargo, en 2024 lanzó Apple Intelligence, un sistema de IA generativa integrado en sus dispositivos, priorizando la privacidad y el control local de datos.

La colaboración de Apple con OpenAI para integrar ChatGPT en Siri demuestra su enfoque en alianzas estratégicas en lugar de desarrollar todo internamente.

Amazon compite en la IA en dos frentes: AWS (Amazon Web Services), el mayor proveedor de infraestructura en la nube, y el desarrollo de Bedrock y Titan, servicios para crear aplicaciones de IA generativa. Aunque Alexa se ha visto eclipsada por ChatGPT y Gemini, la fortaleza de Amazon reside en AWS, esencial para cualquier empresa que necesite entrenar o desplegar IA a gran escala.

La inversión de US$4.000 millones en Anthropic, una startup de IA competidora de OpenAI, diversifica las apuestas de Amazon.

Para Mark Zuckerberg, la IA es crucial para el metaverso. Meta ha liberado sus modelos de lenguaje LLaMA bajo licencias abiertas, promoviendo la innovación accesible. Esta estrategia busca posicionar a Meta como actor relevante en la investigación y obligar a sus competidores a participar en un ecosistema abierto.

Con más de 3.000 millones de usuarios activos, Meta puede integrar la IA en sus servicios de comunicación y publicidad con un alcance sin precedentes. En el último año, Meta alcanzó una valoración de US$1,2 billones.

Nvidia se ha convertido en un actor indispensable, gracias a su dominio en el diseño de chips gráficos (GPU), esenciales para los modelos de lenguaje, la visión por computadora y los sistemas de recomendación. En 2023 y 2024, la alta demanda de GPU convirtió a Nvidia en la tercera empresa más valiosa del mundo, con una capitalización superior a los US$2,5 billones. Sus ingresos anuales pasaron de US$10.000 millones en 2020 a más de US$60.000 millones en 2024.

Jensen Huang, CEO de Nvidia, se ha convertido en una figura destacada en Silicon Valley, con una estrategia centrada en ser un proveedor integral de plataformas para IA, desde hardware hasta software.

El crecimiento del sector tecnológico en 2024 fue del 20,1%, con proyecciones del 21,1% para 2025 según Bloomberg. Apple y Broadcom destacan con proyecciones de crecimiento de ganancias del 10,8% y 25,3% respectivamente.

Sin embargo, existen preocupaciones sobre una posible burbuja especulativa en el mercado de la IA, similar a la de las puntocom en los años 90. Sequoia Capital estima que la industria de la IA necesita generar US$600.000 millones anuales en ingresos para ser rentable, una cifra que las grandes tecnológicas aún no alcanzan.

El mercado global de IA podría alcanzar los US$4 billones para 2034, pero existen desafíos importantes como la regulación, los costos energéticos, la adopción masiva y la necesidad de convertir las promesas en beneficios tangibles.

Las “Siete Magníficas” experimentaron un crecimiento del 33% en el último año, superando al S&P 500. La competencia se extiende a las estrategias de los CEOs. La rivalidad entre Satya Nadella (Microsoft) y Sundar Pichai (Google), y las disputas entre Mark Zuckerberg (Meta), Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk, reflejan la intensidad de esta carrera tecnológica.

Las tensiones incluyen las altas remuneraciones ofrecidas por Meta para atraer talento de OpenAI, las acusaciones de prácticas desleales y la crítica a Nvidia por los precios de sus GPU. Jensen Huang respondió a estas críticas afirmando que están construyendo el futuro de la computación.

En 2025, las empresas tecnológicas dominan los mercados, la geopolítica, el empleo y el talento científico.

La imposición de aranceles por parte de Donald Trump a los semiconductores importados, salvo que se fabriquen en EE. UU., ha añadido otro factor de complejidad a la situación, afectando a empresas como Apple, Intel y Nvidia.

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