Una mujer dominicana, señalada como la presunta mente maestra detrás de una colosal estafa inmobiliaria de alcance internacional, ha desatado una ola de indignación y controversia desde su reclusión en una cárcel colombiana. Loany Lismeiry Ortiz Nova, cuyo nombre resuena con el «Caso Guepardo» en República Dominicana, fue capturada en la frontera con Venezuela y ahora, desde su celda, estaría maniobrando para evitar la extradición a su país de origen mediante una solicitud de asilo. La situación se ha vuelto aún más tensa tras la revelación de su participación en un reinado de belleza carcelario, un hecho que ha encendido la furia de cientos de víctimas que claman por justicia.

La Audaz Captura y la Alerta Internacional que la Acabó

Loany Lismeiry Ortiz Nova, una ciudadana de República Dominicana, vio su huida truncada a mediados de febrero de 2025. Su detención se produjo en el estratégico puente internacional de Tienditas, que conecta Colombia y Venezuela, un punto fronterizo donde intentaba abandonar territorio colombiano. La clave de su arresto fue una meticulosa verificación migratoria que arrojó una circular roja de Interpol en su contra, una alerta global que la identificaba como una de las personas más buscadas por la justicia dominicana.

El viernes 14 de febrero, tras someterse a una cirugía estética, Ortiz Nova creyó que su salida del país sería discreta. Sin embargo, los agentes de Migración Colombia, con acceso a bases de datos internacionales, confirmaron su identidad y la gravedad de los cargos que enfrentaba. Inmediatamente, fue trasladada a las instalaciones de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Metropolitana de Cúcuta, donde quedó bajo custodia. Posteriormente, fue movilizada a Bogotá, consolidando así un paso crucial en el camino hacia su eventual extradición.

La captura de Loany Lismeiry Ortiz Nova La captura se produjo el viernes 14 de febrero en el puente internacional de Tienditas, ubicado en la frontera colombo-venezolana - crédito Policía Nacional y redes sociales

La Red ‘Guepardo’: Un Fraude de Millones con Alcance Global

Ortiz Nova es señalada como una de las figuras centrales de la «Operación Guepardo», una sofisticada red de estafas que operaba bajo la fachada de la empresa Novasco Real Estate S. R. L. Esta organización delictiva, que ha dejado un rastro de víctimas en varios continentes, se especializaba en la captación de fondos de personas ilusionadas con adquirir propiedades inmobiliarias. Sus tácticas incluían la oferta de inmuebles a precios tentadores, muy por debajo del valor de mercado, promocionados a través de redes sociales y otras plataformas digitales, creando una ilusión de oportunidades imperdibles.

El modus operandi de «Guepardo» era particularmente astuto. Se conoció que los implicados llegaron a comprar una franquicia de una reconocida organización internacional de bienes raíces, ReMax, para dotar de una capa de legitimidad a sus operaciones fraudulentas. Esta estrategia les permitió engañar a más de 400 personas, principalmente en Estados Unidos, pero también en España, Canadá, Suiza, Colombia y, por supuesto, República Dominicana. La magnitud del engaño es abrumadora: la investigación ha identificado al menos 478 víctimas, con perjuicios económicos que ascienden a la asombrosa cifra de 18 millones de dólares estadounidenses y 214 millones de pesos dominicanos. Estos números reflejan el devastador impacto en los ahorros y sueños de familias trabajadoras.

Algunos de los afectados, que protestan para que se continúen los procesos judiciales, supieron del estado del caso de la dominicana detenida en Colombia luego de que se difundieron videos y fotos de su participación en un reinado de internas en una cárcel en Bogotá - crédito suministrado a Infobae Colombia
La venezolana Keylis Samahi Belfon Arismendi también fue detenida en Colombia y se espera que la extraditen a República Dominicana junto con Ortiz Nova - crédito Dijín e Interpol | Migración Colombia

La Polémica Solicitud de Asilo y el «Reinado» Tras las Rejas

La situación de Ortiz Nova ha tomado un giro aún más controvertido. Desde su reclusión en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, se ha reportado que estaría explorando activamente la posibilidad de solicitar asilo en Colombia. Esta maniobra legal es vista por las víctimas y las autoridades como una estrategia desesperada para eludir la extradición y, con ello, enfrentar la justicia en su país de origen por los graves cargos de estafa masiva, fraude electrónico y lavado de activos que pesan en su contra. La mera idea de esta solicitud ha exacerbado la frustración de quienes perdieron sus patrimonios.

Pero si la intención de asilo ya era un golpe duro para los afectados, la indignación alcanzó un punto álgido con la difusión de videos y publicaciones en septiembre de 2025. Estas imágenes mostraban a Ortiz Nova participando en el «Reinado de la Simpatía», un evento organizado dentro de la cárcel El Buen Pastor como parte de iniciativas de integración y resocialización. Ver a la presunta «cerebro» de una estafa millonaria desfilando y compitiendo en un certamen de belleza, mientras sus víctimas luchan por recuperar sus vidas, ha sido calificado como una burla y una muestra de impunidad inaceptable.

Las transacciones cuyo monto total supera los 18 millones de dólares se realizaron entre 2021 y 2024 - crédito suministrado a Infobae Colombia
Las víctimas esperan que los mandatarios de Colombia y República Dominicana, Abelardo de la Espriella y Luis Abinader, acuerden la extradición de la dominicana y la venezolana en el menor tiempo posible - créditos @luisabinader/X | César Carrión/Presidencia de la República

La Lucha de las Víctimas: Un Clamor por Justicia y Celeridad

La desesperación y el deseo de justicia han impulsado a las víctimas del «Caso Guepardo» a tomar acciones contundentes. Han redactado una carta formal, dirigida a los presidentes de Colombia y República Dominicana, y a otras autoridades judiciales y diplomáticas de ambos países. En este documento, exigen la agilización inmediata de los procesos de extradición de Loany Lismeiry Ortiz Nova y Keylis Samahi Belfon Arismendi, otra de las presuntas líderes de la red, de nacionalidad venezolana, también capturada en Colombia.

Las víctimas, entre las que se cuentan ciudadanos dominicanos, estadounidenses, colombianos, españoles, canadienses y suizos, claman que los trámites de extradición sean prioritarios. Argumentan que la dilación en estos procesos no solo limita su acceso a la verdad y la justicia, sino que también podría permitir que los imputados busquen recuperar la libertad tras cumplir los plazos de prisión preventiva sin que se haya iniciado el juicio de fondo. La misiva subraya la importancia de que Colombia cumpla rigurosamente con el convenio de extradición vigente con República Dominicana y que se les reconozca formalmente como víctimas, garantizándoles acceso a toda la información relevante del caso.

Loany Lismeiry Ortiz Nova aparece en varios registros en fotos y videos de la séptima edición del reinado de las internas en la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá - créditos @inpec_colombiaoficial/IG | @henrycalderondesing/IG

Contexto: El Entramado del Fraude y la Cooperación Internacional

El «Caso Guepardo» no es solo una estafa más; representa un complejo entramado de engaño y abuso de confianza que se aprovechó de la aspiración legítima de muchas personas de invertir en un futuro mejor. La operación, que involucraba a nueve personas más además de Ortiz Nova, se basaba en la creación de una fachada de legalidad que era difícil de detectar para el inversor promedio. La utilización de una franquicia reconocida como ReMax, aunque de manera fraudulenta, fue clave para generar la credibilidad necesaria para captar los millonarios recursos.

La detención de Ortiz Nova en Colombia, y de Belfon Arismendi en Medellín, resalta la importancia de la cooperación judicial internacional. Ambas mujeres son requeridas por el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de La Romana, bajo expedientes que datan de 2025, por delitos de estafa masiva, fraude electrónico y lavado de activos. La solicitud de asilo de Ortiz Nova añade una capa de complejidad legal, ya que las autoridades colombianas deben evaluar si cumple con los requisitos para tal protección, o si es una estrategia dilatoria para evadir la justicia en su país de origen. La carta de las víctimas busca precisamente presionar para que estas evaluaciones sean rápidas y transparentes, y que se priorice la extradición sobre cualquier intento de dilación.

Ortiz Nova (vestido verde) no quedó entre las tres primeras del reinado - crédito INPEC Colombia/Facebook

Cierre: Un Futuro Incierto para las Acusadas, una Esperanza para las Víctimas

Mientras Loany Lismeiry Ortiz Nova y Keylis Samahi Belfon Arismendi esperan la resolución de sus procesos en Colombia, el clamor de las víctimas resuena con fuerza. La presión internacional y el seguimiento mediático son cruciales para garantizar que la justicia prevalezca y que los responsables de este megafraude respondan por sus actos. La agilización de las extradiciones es vista como el paso fundamental para que el «Caso Guepardo» finalmente llegue a su juicio de fondo en República Dominicana, ofreciendo a las 478 personas afectadas la posibilidad de obtener verdad, justicia y, quizás, alguna forma de reparación. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desenvuelven estos acontecimientos, esperando que la impunidad no encuentre refugio en vericuetos legales.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.