El Congreso Colombiano de la Construcción, que tuvo lugar en Cartagena del 20 al 23 de octubre, cerró su edición 2026 dejando sobre la mesa una hoja de ruta marcada por dos grandes retos nacionales. Por un lado está superar la emergencia generada por el terremoto del pasado 10 de agosto y en paralelo a la reactivación de un sector que representa el 50% de la inversión privada del país.
Durante las jornadas de cierre, las intervenciones del alto gobierno y del liderazgo gremial convergieron en la necesidad de articular esfuerzos fiscales, destrabar la tramitología y poner en marcha incentivos tributarios urgentes.
Aumento del presupuesto para reconstrucción
El foco central del balance estuvo en la atención a las zonas golpeadas por el movimiento telúrico del 10 de agosto, que afectó a 16 departamentos y 498 municipios. El Ministerio de Vivienda reveló que la estimación inicial de recursos escaló hasta los 54.3 billones de pesos.

Jaime Beltrán, titular de la cartera explicó que este incremento responde a una realidad técnica en el terreno, es decir, a medida que los equipos técnicos avanzan en las inspecciones mediante el EDAN (Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades), han constatado que edificaciones que originalmente requerían simples labores de reforzamiento presentan daños severos que obligan a pasar a la demolición total.
“Todos los días está creciendo, nos entrega esta cifra, no es una cifra que sale el Ministerio de Vivienda, es el EDAN que nos lo entrega, pero hay una realidad y es que en la medida que se empiezan a hacer los análisis más profundos en materia de reforzamiento de estructuras, encontramos que algunas viviendas que estaban de reforzamiento literalmente hay que pasar al paso de demolición”, explicó en medio de una rueda de prensa.
Según informó, de ese gran total, 19 billones de pesos serán destinados exclusivamente a la demolición y reposición de viviendas averiadas o destruidas, mientras que los 35.3 billones restantes cubrirán frentes críticos en salud, educación y malla vial. Para financiar este reto, el Gobierno detalló que se recurrirá al ‘Fondo Milagro’, a fuentes de crédito multilateral y a cooperación internacional, combinando los recursos con dos herramientas clave derivadas de la emergencia:
- El Decreto 1413 de 2026: un esquema de incentivos fiscales que reduce casi a la mitad la tarifa del impuesto de renta para nuevas inversiones en los 16 departamentos afectados, sumado a beneficios en IVA y depreciación acelerada.
- Obras por impuestos ampliado: mecanismo adaptado para llegar a la totalidad de los municipios golpeados por el sismo.
Al respecto, el vicepresidente de la República señaló que, “ese decreto permite una oportunidad en 16 departamentos afectados por el sismo para que con una inversión mínima, sin necesidad de ser una nueva compañía, se puedan lograr unos beneficios que incluso significarían casi que una disminución en el impuesto de renta que puede llegar a ser casi la mitad”.
El dilema del ajuste fiscal y la respuesta de Camacol
Ante un escenario macroeconómico complejo, en el que el vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, calificó las finanzas heredadas como una “bomba de tiempo” con un sobreendeudamiento que elevó la deuda nacional a más de 1.200 billones de pesos y un recorte presupuestal inicial de 14 billones, el sector constructor fijó su postura.

El presidente nacional de Camacol, Guillermo Herrera, manifestó, en medio de la jornada de clausura del Congreso, el respaldo del gremio al saneamiento de las finanzas públicas, aclarando que no se trata de exigir sumas inalcanzables para subsidios, sino de cuidar al sector durante el proceso y priorizarlo en cuanto las condiciones fiscales lo permitan.
“Sería irresponsable por parte de Camacol ir a decirle, venga, ministro, necesitamos 50, 20 billones de pesos para subsidios, no hay, pero sí podemos trabajar en otros frentes (…) lo que queremos pedir al gobierno es que cuide a este sector durante ese ajuste fiscal”.
A pesar de las dificultades y de registrarse el nivel más bajo de inversión privada en cinco décadas, el gremio constructores demostró músculo al reportar que actualmente existen 1,400 proyectos formulados con lotes y preventas adelantadas, listos para jalonar más de 250,000 viviendas y movilizar 98 billones de pesos en inversiones.
Para hacer frente a la crisis sin desatender la dinámica de largo plazo, desde el Ministerio de Vivienda han ratificado una estrategia de “doble carril”: por un lado, la atención prioritaria de la reconstrucción territorial; por el otro, la reactivación mediante los programas tradicionales de vivienda y el Plan de Desarrollo.


El presidente nacional de Camacol, Guillermo Herrera, en medio de la jornada de clausura
Crédito: Cortesía Camacol


Ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, en medio del cierre del Congreso Colombiano de Construcción
Crédito: Cortesía Camacol






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