Una vieja diferencia habría vuelto a enfrentar a dos hombres en las calles de Pitalito, pero esta vez el encuentro terminó en sangre. Alexander Galvis Jaramillo, de 24 años, murió después de recibir varias heridas ocasionadas con un arma cortopunzante durante una riña. El presunto agresor, un hombre de 51 años, fue capturado en flagrancia por las autoridades.

El violento episodio se registró hacia las 2:05 de la tarde del pasado sábado, en plena vía pública del barrio Centro del valle de laboyos. Según la información preliminar, los dos implicados se habrían encontrado en el sector y, al parecer, comenzaron una confrontación que rápidamente pasó de las palabras a la agresión física.

En medio de la pelea habría sido utilizado un puñal. Alexander recibió varias heridas y quedó gravemente lesionado. La situación fue observada por los uniformados que realizaban las labores de vigilancia en la zona, quienes reaccionaron ante la confrontación y se desplazaron hasta el lugar.

La intervención policial permitió detener al otro involucrado, señalado preliminarmente de haber causado las lesiones. Durante el procedimiento, los uniformados le habrían encontrado el arma cortopunzante que presuntamente fue utilizada durante el ataque.

Mientras el victimario era reducido y posteriormente capturado, la gravedad de las heridas sufridas por Alexander terminó cobrando su vida. El joven murió como consecuencia de las lesiones provocadas durante la disputa. El lamentable suceso es atribuido a un acto de intolerancia social asociado al consumo excesivo de bebidas alcohólicas

Del fallecido se conoció que era originario de Florencia, Caquetá, además de que tenía un amplio prontuario criminal.

En los registros del Sistema Penal Oral Acusatorio, Alexander aparecía con tres anotaciones como iniciado: dos relacionadas con investigaciones por hurto y una por homicidio.

Por su parte, el detenido fue dejado a disposición de las autoridades competentes para responder por su presunta participación en el homicidio. Será dentro del proceso judicial donde se establecerán las circunstancias concretas del hecho y la eventual responsabilidad penal del acusado.

Se espera que, al finalizar las diligencias, un juez de control de garantías determine su situación penal.