Aunque para muchos una ración de comida a la semana puede parecer insignificante, para más de 4.440 adultos mayores vulnerables de Neiva representa un alivio para el hambre y un apoyo fundamental en medio de sus dificultades económicas. Pese a ello, llevan ocho meses esperando que la Alcaldía de German Casagua reactive el programa de alimentación. Se espera que la próxima semana se cierre el negocio.
Johan Eduardo Rojas López
johan.rojas@lanacion.com.co
“Necesitamos que nos ayuden porque a veces no tenemos en la casa ni para comer”. Con esas palabras, María Stella Ico, una mujer de 63 años de edad, manifestó su deseo de que les garanticen la alimentación complementaria a través de los Centros Vida, que, en su caso, puede convertirse casi que en su principal sustento.
La mujer, residente del barrio Panorama, que subsiste de la venta de periódico, manifestó que la situación cada vez es más compleja debido a su deteriorado estado de salud. “Hace tres meses un carro me atropelló y me lastimó mi manita (…) Nosotros sobrevivimos con lo que Dios nos socorre porque qué más podemos hacer”, subrayó en medio del desespero que verbalizó.
Al igual que ella, Elcy María Ricardo Garzón, una adulta mayor de 65 años, en diálogo con LA NACIÓN, calificó la situación como delicada porque no siempre cuenta con la alimentación completa. Y agregó: “En algunos hogares hay abuelos solos, enfermos y sin nada que comer. Es complejo porque en mi caso por la edad casi nadie me contrata”.
Sin afán
A diferencia del año pasado, cuando para esta época los viejos y viejas de la ciudad capital ya recibían los almuerzos, hoy todavía ni siquiera se ha definido el operador que tendrá a su cargo el programa durante 2026, para el que existe un presupuesto de $3.076 millones.
“Gracias al Contrato 1085 de 2025, con una inversión de $2.494.631.000, se garantiza la entrega de raciones alimentarias preparadas, una vez a la semana, hasta el mes de diciembre. Esta acción se suma a la estrategia integral de acompañamiento, atención psicosocial, recreación y promoción del envejecimiento activo que lidera la Administración Municipal. Esta iniciativa, más que una entrega de alimentos, representa una acción concreta para dignificar la vida de las personas mayores, promoviendo su bienestar físico, social y emocional”, manifestó la administración municipal el 9 de julio de 2025.
El tiempo pasa y el hambre sigue
La esperanza de que el suministro se garantizara desde julio se acabó cuando el proceso se declaró desierto en abril pasado, después de que los oferentes que participaron no cumplieran, según el gobierno de German Casagua, con los requisitos establecidos en los documentos precontractuales.
Eso no solo agotó el tiempo, sino que los obligó a reiniciar el trámite, igualmente, bajo la modalidad de licitación pública, el cual beneficiaría a 4.440 adultos mayores: 3.070 en la zona urbana y 1.370 en el área rural, contemplado para un plazo de seis meses de alimentación.
Mucha demora
El exconcejal Johan Steed Ortiz, entretanto, cuestionó los tiempos que ha tomado la administración municipal para poner nuevamente en marcha el programa. Aclaró que el primer traspié, en suma, fue procedente porque, a su juicio, se le pretendía entregar el millonario negocio a un empresario que venía de afuera con muy malos antecedentes, incluso, por ser denunciado ante diversas entidades por prestar un mal servicio y brindar alimentación de mala calidad.
“Nos preocupa la situación después de haberse declarado desierto el proceso. Nosotros hicimos un estudio riguroso al pliego y a las propuestas que habían presentado y nos dimos cuenta de que quienes firmaban ese pliego habían sido personas que trabajaban en la Secretaría de la Mujer, Infancia y Desarrollo Sostenible”, señaló el exconcejal.
Dichas observaciones fueron elevadas, como corresponde, a la Procuraduría Regional de Instrucción Huila, quienes centraron sus ojos en el proceso. “Efectivamente, se dan cuenta de que el proceso estaba mal realizado jurídicamente y, además, direccionado. Por eso les tocó declararlo desierto el 6 de abril”, afirmó.
¿Se alcanzará a calmar el hambre este año?
Sin embargo, tres meses después, el 7 de junio, la Alcaldía de Neiva volvió a convocar la licitación pública, de hecho, por un menor valor. Aunque inicialmente se esperaba que el trámite avanzara con mayor celeridad, el cronograma terminó extendiéndose y se amplió el plazo para la presentación de las ofertas.
“Más o menos a mediados de julio teníamos que tener garantizado el programa del adulto mayor. Pero, ¡oh, sorpresa!, a 21 de agosto nos damos cuenta de que son ocho meses en los que los adultos mayores no cuentan con este servicio de alimentación, distribución y transporte. Hoy, el nuevo proceso no se ha cerrado porque se amplió el plazo mediante una adenda”, apuntó Ortiz Fernández, al tiempo que advirtió sobre el impacto que tendría una nueva demora: “Si vuelve a declarar desierto, pues este año no va a salir ese programa (…) No vamos a permitir que solo porque no gana el proveedor que ellos quieren que quede la sigan declarando desierto. Ese capricho no puede seguir”.
El exconcejal, en esa línea, hizo un llamado a los organismos de control para que revisen lo ocurrido con el trámite y las razones por las cuales la contratación no ha podido concretarse.

Deficiencia en planeación
Por su parte, el concejal Luis Humberto Perdomo del Pacto Histórico subrayó que el retraso no solo afecta la alimentación de los beneficiarios, sino que evidencia, en su criterio, fallas en la planeación e improvisación de la administración municipal.
“Tenemos una preocupación porque hemos tenido la queja reiterativa por parte de los cabildantes del adulto mayor, toda vez que hasta el momento no se les ha garantizado a ellos la alimentación que generalmente se les garantiza y que ha sido potenciado a partir de la Estampilla del Adulto Mayor”, sostuvo.
El dirigente político denunció una presunta vulneración de los principios de planeación y anualidad, ya que el contrato, en teoría, debería desarrollarse dentro de la respectiva vigencia fiscal, algo que a estas alturas resulta imposible. Si la contratación se concreta en los últimos días de agosto, su ejecución abarcaría septiembre, octubre, noviembre y diciembre, pero todavía quedarían dos meses de los seis previstos en el plazo contractual. Por ello, se plantea que ese tiempo restante sea ejecutado en enero y febrero de 2027.
Compensar lo perdido
La atención, según detalló, se presta mediante los Centros Vida, los grupos satelitales y los puntos ubicados en la zona rural.
“Lo que están pidiendo es que, más allá de una ración alimentaria por semana, se les pueda dar, por ejemplo, dos raciones alimentarias con el propósito de compensar el tiempo y los meses en los cuales no se les garantizó este tipo de servicio”, manifestó el cabildante, mientras insistió: “Yo lo que le pido al alcalde German Casagua que nos dé una explicación concreta de lo sucedido con este proceso de contratación. Nadie puede esperar más, esto requiere que les pida la renuncia a los responsables. Él es el que administra esta ciudad”.
Razón de las demoras
Ante lo expuesto, la secretaria de la Mujer, Infancia y Desarrollo Social, Clara Eugenia Peña Perdomo, atribuyó la demora a que los oferentes que participaron en la primera convocatoria no cumplieron con los requisitos establecidos. Según explicó, se trata de un contrato de alta complejidad que no se limita al suministro de alimentos, sino que contempla la atención integral de los adultos mayores y la vinculación de un equipo profesional para desarrollar diferentes actividades.
“Los indicadores establecidos en los pliegos precontractuales y las exigencias de la Administración son altos, precisamente por la magnitud del contrato y para garantizar que quien se gane el contrato pueda cumplir con la alimentación de los adultos mayores y con todo lo que se requiere. Se hizo un proceso cumpliendo con la normatividad, en donde los que se presentaron no cumplieron con los requisitos exigidos y se declaró desierto. Eso conllevó a que, en cumplimiento de la ley de contratación, volviéramos a iniciar el proceso, que tiene unos términos y unas etapas claramente establecidas en el SECOP”, sostuvo.
Pero eso no es todo. Frente a la posibilidad de que nuevamente la licitación quede desierta, Peña Perdomo aseguró que no es un escenario que pueda darse por anticipado y explicó que actualmente ya existen oferentes que avanzan en el trámite.
“No podemos decir que nuevamente se haya declarado desierto. Lo claro es que ya se postularon los oferentes, están en la etapa de observaciones y, una vez pase esa etapa, a través de la Oficina de Contratación y una vez se cumplan todos los procesos normativos, nos indicarán quién fue el operador que se ganó el contrato”, complementó.
Sin embargo, más allá de la comida, la delegada del alcalde German Casagua precisó que el contrato contempla actividades de promoción del envejecimiento activo, seguimiento nutricional, tamizajes en salud, acompañamiento psicosocial, actividades lúdicas y recreativas y atención profesional. En la zona urbana se contempla un almuerzo preparado una vez por semana, acompañado de un refrigerio, mientras que en el sector rural se prevén jornadas mensuales y entregas de alimentos para preparar.
“Este contrato no es solamente un suministro de alimentación. Además de todo, trae un talento humano cumpliendo la Resolución 055 de 2018, que conlleva que cada Centro Vida tenga un director, un enfermero, un psicólogo, un fisioterapeuta y personal propio para fomentar acciones que lleven al envejecimiento activo”, aseveró.
¿Cuándo empezará?
Pese a que ante diversos medios de comunicación la jefe de dicha cartera había asegurado que el contrato sería celebrado ayer, 20 de agosto, esto finalmente no ocurrió. Por esa razón, durante el diálogo con LA NACIÓN evitó comprometerse con una fecha específica y trasladó la responsabilidad del cronograma a las etapas propias del proceso de contratación.
“No me atrevo a decir fecha exacta, porque esto corresponde a un proceso normativo establecido en el SECOP II y depende de algunas variables por las observaciones que hagan los que se presentaron como oferentes”, puntualizó Peña Perdomo, no sin antes sentenciar que, si el cronograma avanza sin nuevos contratiempos, la expectativa es conocer el operador la próxima semana para comenzar con la atención durante las primeras semanas de septiembre.
¿De dónde salen los recursos?
La secretaria de la Mujer, Infancia y Desarrollo Social, Clara Eugenia Peña, explicó que la atención a los adultos mayores se financia principalmente con recursos de la Estampilla del Adulto Mayor, cuyo recaudo debe distribuirse entre diferentes líneas de atención. Sin embargo, debido a que estos recursos no serían suficientes para cubrir todas las obligaciones, la administración municipal también debe acudir a recursos propios.
“Solamente $1.900 millones se subsidian con Estampilla porque el recurso no se ha recaudado en cantidad y el resto se subsidia con recursos propios que el señor alcalde ha dispuesto para mantener este programa”, señaló.

“Para ellos significa mucho”
“Créame que para ellos significa mucho, porque son abuelos que, muchos, aguantan hambre”, le dijo a LA NACIÓN Amparo Trujillo González, cabildante del Adulto Mayor de la comuna 8 y coordinadora del grupo Abuelos Felices, del barrio Panorama.
En medio de una reunión con los 55 viejos y viejas que se congregan en su casa, atendió al equipo periodístico de este medio de comunicación y añadió: “Hay abuelos que usted llega a mediodía y los abuelos no han tomado un tinto porque no tienen con qué. Es triste”, expresó.
La mujer, además, aseguró que, ante la ausencia del programa, los propios coordinadores han tenido que buscar alternativas para alimentar a sus grupos. “Yo me voy para Mercaneiva, pido de bodega en bodega para darle de comer a mis abuelos”, relató, al tiempo que cuestionó que la Administración Municipal siga justificando la demora: “Cuando él (German Casagua) entró y recibió la Alcaldía, les dieron solo dos meses comida a los abuelos. Que porque Gorky había dejado la ciudad endeudada. Y sí. Pero ya a estas alturas, cuando lleva 3 años, ya no tiene excusa”.

La importancia de la alimentación para los adultos mayores
A sus 76 años, Graciliana Vargas afirma que incluso una sola comida semanal representa un respaldo para quienes viven en condiciones más difíciles. “Muchas personas no tienen sino para un desayuno, para una guapanela, y siempre, pues, el almuerzo es una garantía ya para el adulto”, expresó.

Las dificultades económicas de los beneficiarios
En ese mismo sentido, Gratiniano Ducuara Murillo, de 66 años, manifestó que la falta del programa ha complicado la situación de quienes dependen de esta ayuda para complementar su alimentación. De hecho, su propia situación refleja las dificultades económicas de algunos beneficiarios. “Nosotros somos personas de barrio, de bajos recursos. Por lo menos yo no tengo ni casa, no tengo nada, vivo en la invasión”, contó.

“Que se pongan pilas con la comida de los abuelos”
Ana María Bustos, de 79 años, a su turno, reconoció que en su hogar cuentan con alimentación, pero advirtió que esa no es la realidad de todos los adultos mayores que hacen parte del grupo. Por eso, consideró necesario que la administración municipal atienda las necesidades de esta población. “Que se pongan pilas con la comida de los abuelos. Que hay muchos abuelos más pobres que, mejor dicho”, concluyó.






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