Una impactante investigación exclusiva de La FM ha destapado un presunto esquema de corrupción conocido como el «Cartel de la Cardiología». Este entramado estaría operando en las subredes de salud Norte y Sur de Bogotá, manejando contratos que superan los 32.000 millones de pesos desde 2021.
Los testimonios recopilados alertan sobre graves irregularidades que comprometen la calidad de los servicios médicos y la integridad del sistema de salud capitalino. La magnitud de las cifras y la naturaleza de las denuncias han encendido todas las alarmas.
LE PUEDE INTERESAR: Maloka y ACDA: Ciclo de Astronomía sobre la Misión Artemisa II – El Retorno a la Luna
El Oscuro Esquema Detrás de los Contratos Millonarios
En el centro de esta polémica se encuentra el doctor Ciro Alfonso Gómez Meisel, representante de la Clínica Meisel S.A.S. Las denuncias apuntan a que este especialista reportaría la realización simultánea de complejos procedimientos cardíacos en hospitales ubicados en puntos opuestos de la ciudad.
Lo más sorprendente es que estas jornadas se registrarían en franjas horarias que harían físicamente imposible su presencia en ambos lugares al mismo tiempo. Un esquema que desafía la lógica y la física.
Pero la acusación más grave es que los exámenes no serían realizados por cardiólogos titulados. Se presume que auxiliares de enfermería y médicos extranjeros, sin la debida convalidación de sus títulos en Colombia, son quienes ejecutan los procedimientos.
Estos diagnósticos, cruciales para la vida de los pacientes, terminarían siendo avalados con el sello profesional del doctor Gómez Meisel, poniendo en entredicho la veracidad y seguridad de la atención recibida por miles de bogotanos.
La Alarmante Denuncia del Concejo de Bogotá
El concejal y médico Angelo Schiavenato, una de las voces más fuertes en esta denuncia, ha revelado detalles técnicos que hielan la sangre. Cuestiona duramente la veracidad de los servicios facturados y la capacidad operativa del presunto cartel.
Schiavenato expuso que un cardiólogo profesional invierte entre 20 y 25 minutos para realizar un examen de calidad. Sin embargo, el doctor Meisel llegó a registrar hasta 351 ecocardiogramas en un solo día, una cifra que desafía cualquier estándar médico.
El cabildante explicó el astuto modus operandi: para ganar las licitaciones, se presentan hojas de vida de cardiólogos altamente calificados. Pero, una vez obtenido el jugoso contrato, se envía a auxiliares y personal no especializado a realizar el trabajo clínico.
Voces Internas: La Cruda Realidad del Personal de Salud
Fuentes internas de los centros hospitalarios, consultadas en exclusiva por este medio, corroboraron la existencia de estas prácticas. Afirman que se facilitaron cambios de contratación, de persona natural a jurídica, para agilizar los cobros millonarios.
Estos cambios se habrían implementado para los servicios de medicina interna prestados por la clínica, creando una fachada de legalidad para un esquema de dudosa procedencia. La burocracia, al parecer, fue cómplice silenciosa.
«Contratan médicos cubanos y venezolanos sin sus papeles en regla para realizar estos procedimientos, y luego firman con el sello del doctor Ciro Gómez», reveló una fuente anónima. Una confesión que destapa la vulnerabilidad del sistema y la desesperación de algunos por trabajar.
Justicia en la Mira: Denuncias y la Frágil Defensa Oficial
Ante la gravedad de estas revelaciones, el concejal Schiavenato no dudó en interponer denuncias formales. La Fiscalía General de la Nación, la Supersalud y la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ya tienen el caso en sus manos.
El objetivo es claro: determinar por qué se concentró un volumen tan desproporcionado de contratación en un único proveedor y establecer la responsabilidad de los gerentes de las subredes implicadas. La justicia tiene un enorme desafío por delante.
«Mientras los bogotanos sufren en urgencias por falta de camas, el presupuesto se drena en un cartel de exámenes irregulares. El dinero se puede recuperar, pero las vidas perdidas por diagnósticos fraudulentos son una tragedia irreparable», sentenció Schiavenato con indignación.
Por su parte, la Subred Sur E.S.E. fue la única entidad en emitir un comunicado, defendiendo la legalidad del proceso. Argumentaron que, al ser una contratación con una persona jurídica, el objeto contractual permite el uso de múltiples especialistas y equipos.
La FM intentó contactar a la Clínica Meisel para obtener su versión de los hechos. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no se obtuvo respuesta, a pesar de que los mensajes enviados vía WhatsApp fueron confirmados como leídos. El silencio, a veces, habla más fuerte.
LEA MÁS: Megaferia de Empleo en Corferias: 17.000 Vacantes y Oportunidades Inclusivas
La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.






Comentarios