Colombia se estremece: la inflación vuelve a encender las alarmas tras un repunte inesperado. El índice anual alcanzó el 5,35% en enero, con un preocupante 1,18% mensual, rompiendo la tendencia a la baja que ilusionaba a muchos.En medio de esta tormenta económica, el presidente Gustavo Petro salió al paso con una declaración explosiva en X. Defendió a capa y espada el aumento del 23,7% del salario mínimo decretado por su Gobierno.Petro fue tajante, descartando que esta medida haya sido la principal culpable del alza de precios. «El salario vital no provocó ninguna catástrofe inflacionaria», sentenció, arremetiendo contra quienes, según él, difundieron un «discurso mentiroso».

Desde su cuenta de X, Gustavo Petro defendió el concepto de “salario vital” y pidió al Ministerio de Agricultura intervenir el mercado ganadero para priorizar el consumo interno- crédito Kylie Cooper/ REUTERS

Petro contraataca: ¿El salario mínimo no es el culpable de la inflación?

El mandatario sostiene que las cifras de enero son la prueba irrefutable: el incremento salarial no tuvo un impacto significativo en los precios. Según Petro, el repunte fue mínimo, apenas 0,25 puntos porcentuales respecto al año anterior.La clave, apunta el presidente, estaría en el encarecimiento de la carne y el café, productos directamente afectados por las fluctuaciones de los precios internacionales. «Solo la carne y el café […] elevaron levemente la inflación», afirmó.Petro insiste en que no hay evidencia alguna de una espiral inflacionaria desatada por la política salarial de su administración, desafiando a sus críticos con datos.

El presidente Gustavo Petro aseguró que el aumento del salario mínimo no provocó una “catástrofe inflacionaria” y atribuyó el repunte de precios a factores internacionales- crédito X

Además, el jefe de Estado no dudó en hacer un llamado urgente al Ministerio de Agricultura. Instó a reunirse con el gremio ganadero para establecer criterios claros sobre la exportación de carne.Entre sus peticiones, destacó la necesidad de definir calidades, regiones y el uso de la tierra para el ganado de exportación. Todo ello, con un ojo puesto en el mercado interno y el objetivo de contener los precios que asfixian a los consumidores colombianos.Las cifras oficiales del DANE revelan que los verdaderos motores del repunte inflacionario fueron otros. Las divisiones de Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, junto con Restaurantes y hoteles, lideraron el alza.Esta última categoría, Restaurantes y hoteles, mostró la mayor variación mensual en enero, un alarmante 2,94%. Dentro de ella, los mayores saltos se vieron en comidas en establecimientos de servicio a la mesa (3,36%), bebidas calientes (2,78%) y comidas preparadas fuera del hogar (2,38%).

La inflación anual en Colombia se ubicó en 5,35% en enero, impulsada principalmente por el alza en restaurantes, hoteles y algunos alimentos básicos- crédito Colprensa

¡Alerta roja! La academia desmiente al Gobierno: «La inflación va al alza»

La respuesta no se hizo esperar, y una de las voces más contundentes vino de José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y actual rector de la Universidad EIA. Restrepo no tuvo reparos en cuestionar la lectura oficial de los datos.»¡Dejen de hacer populismo!», exclamó, asegurando que lo ocurrido en enero es una señal inequívoca de alerta. «Se rompe con la tendencia a la baja de la inflación y la inflación va al alza. Esa es una mala noticia per se», sentenció.El académico advirtió que este preocupante fenómeno no se replica en otros países de América Latina, donde los precios mantienen una trayectoria descendente. Esto, a su juicio, evidencia un problema específico y grave en la política económica colombiana.

Economistas advierten que el aumento en los precios de comidas fuera del hogar y servicios afecta con mayor fuerza a los hogares vulnerables y a la clase media- crédito Luisa González /Reuters

Restrepo criticó lo que llamó «cherry picking» del Gobierno, al enfocarse solo en la carne y el café. Según él, mientras tanto, los precios de comidas fuera del hogar, transporte, bebidas, alimentos y servicios de salud se disparan de forma generalizada.»Salga a la calle y pregunte», desafió, subrayando que el impacto ya es dolorosamente palpable en la vida cotidiana de los ciudadanos.Lo más grave, según el exministro, es que esta inflación golpea con más fuerza a los hogares vulnerables y a la clase media, contradiciendo la promesa del aumento salarial. «Es una política que pauperiza a los más pobres y a la clase media, y esto apenas comienza», concluyó.

La Hermosa Stereo: Más cerca de la verdad.