El mundo de la música cristiana y de adoración lamenta la pérdida de una de sus figuras más emblemáticas. Se ha confirmado el fallecimiento del legendario cantante, líder de adoración y compositor Ron Kenoly a los 81 años de edad, ocurrido el 3 de febrero de 2026.
Kenoly, nacido el 6 de diciembre de 1944 en Coffeyville, Kansas (Estados Unidos), fue una figura pivotal en la música de alabanza contemporánea. Su carrera, que abarcó más de cinco décadas, redefinió la experiencia de adoración en iglesias y congregaciones a nivel mundial.
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Últimos momentos y anuncio oficial
La noticia del fallecimiento fue comunicada por su equipo a través de las redes sociales oficiales del ministerio del artista. Según el comunicado, Kenoly murió pacíficamente mientras dormía durante la noche del 3 de febrero.
Hasta el momento, no se ha divulgado una causa oficial de su deceso ni se han ofrecido detalles sobre su estado de salud en los días previos a su partida.
Una carrera de impacto global
Ron Kenoly se distinguió por fusionar el gospel tradicional con el estilo de adoración contemporáneo. A lo largo de su trayectoria, grabó más de 20 álbumes que alcanzaron reconocimiento internacional, marcando un hito en la música cristiana.
Su disco “Lift Him Up with Ron Kenoly” (1992) se erigió como uno de los álbumes más influyentes de su época. Estableció himnos como “Ancient of Days”, “Jesus Is Alive” y “We’re Going Up” como parte esencial del repertorio de alabanza en iglesias de todos los continentes.
Más allá de su labor musical, Kenoly ejerció como pastor y líder de adoración en importantes congregaciones, incluyendo el Jubilee Christian Center en San José, California. También participó como orador y facilitador en encuentros de adoración en más de un centenar de países.
Reacciones y legado perdurable
Tras conocerse la noticia, líderes del movimiento cristiano, músicos y cientos de fieles compartieron emotivos mensajes de homenaje en redes sociales. Destacaron cómo su música los acompañó en momentos de fe, consuelo y celebración.
El cantante brasileño Eli Soares, en un significativo tributo, expresó que “su voz se apaga en la Tierra, pero su legado de adoración permanece para siempre”. Kenoly deja una huella imborrable en la historia de la música cristiana contemporánea.
Sus composiciones trascendieron fronteras y generaciones, y continúan siendo utilizadas para elevar la alabanza en diversas culturas y contextos de adoración alrededor del mundo.
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