Los precios internacionales del petróleo volvieron a dispararse luego del ataque contra una central nuclear en Emiratos Árabes Unidos, situación que volvió a elevar la tensión en Oriente Medio y aumentó los temores sobre posibles afectaciones en el suministro global de crudo.

El barril Brent superó los US$110 y alcanzó máximos no vistos desde comienzos de mayo, mientras que el WTI en Estados Unidos también registró fuertes incrementos. Ambos contratos acumulan alzas superiores al 7% durante los últimos días.

Analistas internacionales advirtieron que las esperanzas de un acuerdo de paz se han debilitado, especialmente por los ataques contra productores petroleros y buques mercantes en el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes del mundo para el transporte de crudo.

La Agencia Internacional de la Energía también alertó que las reservas comerciales de petróleo comienzan a agotarse rápidamente, aumentando la incertidumbre sobre el comportamiento de los precios en las próximas semanas.